Benito Hernández González, hablante de lengua mazahua, pidió a las y los diputados y a los servidores de la Cámara de Diputados, ayuda para preservar su lengua y no muera el idioma mazahua.
Nuestra lengua –afirmó– también es importante, como el inglés y como todas las lenguas del mundo, por eso les pido que sigamos hablando la lengua materna. Nosotros, los mazahuas, hemos solicitado desde siempre una universidad para los pueblos indígenas, para que investiguen y enseñen las costumbres y tradiciones de nuestros pueblos con la cosmogonía indígena.
Hace medio siglo se inició la educación indígena
En la que enseñan maestros bilingües, pero hay algunos que no enseñan la lengua materna, argumentando que por la variante de cada comunidad no se entienden, y por eso no enseñan el idioma mazahua.
Refirió que el historiador Miguel León Portilla decía: Cuando muere una lengua, se muere un pueblo, por lo que, yo no quiero que muera mi lengua; por eso digo aquí que la cuidemos, que la sigamos hablando, que se la enseñemos a los niños, a las niñas, y continuemos hablándola con nuestros hermanos, abuelos y abuelas.
Para que no muera nuestra lengua, dijo, se debe hablar y no tener vergüenza; estar orgullosos de hablar la lengua mazahua.

Cultura y tradición
Hernández González, originario de la comunidad mazahua de Santiago Coachochitlán, municipio de Temascalcingo, Estado de México, hizo notar que en 1936 el sacerdote Diego Nájera Yanguas, cura de Jocotitlán, escribió un libro en el que plasmó palabras que mencionaba en las misas.
Precisó que, con su idioma, también pueden declamar poesías, cantar canciones, contar cuentos y leyendas e historias que pasaron hace mucho tiempo, y agradeció a los legisladores por haber escuchado su voz expresada en su idioma originario: el mazahua, “en esta casa grande llamada Cámara de Diputados”.

