Bolivar Hernandez
Las inauguraciones y clausuras de los Juegos Olímpicos son unos verdaderos bodrios, aburridos, tanto los normales como los paralímpicos. Grandes cuadros con coreografías vistosas, y, en este caso, los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, una exhibición de los avances tecnológicos de esa nación.
Estas olimpiadas ocurrieron sin público en todas las competencias y ha sido curiosamente en donde ha habido el mayor número de atletas con cuadros depresivos, crisis de ansiedad y de angustias.
Conclusión
Los países triunfadores son unos cuantos, los mismos de siempre; y los países comparsas de los ganadores son la inmensa mayoría de naciones del mundo.
Las naciones pobres están más preocupadas por resolver los temas del desempleo, la desnutrición, la violencia, la corrupción, y la migración forzada; y no les inquieta demasiado que sus atletas corran más rápido, salten más alto y levanten más peso.
Postdata
En Paris veremos una repetición de todo lo dicho arriba, solo que en francés.

