Bernardo Méndez Lugo*
Muy complicado explicar y entender el ya largo enfrentamiento y conflicto entre Marcelo Ebrard y Martha Bárcena.
Más allá de los hechos más recientes surgidos por las revelaciones del exsecretario de Estado de EU, Mike Pompeo, en sus memorias, el enfrentamiento viene desde mucho antes, prácticamente desde el inicio del actual gobierno.
Fue desde el inicio de las tareas de la embajadora Bárcena, en Washington, que surgieron las desavenencias.
Bárcena fue nombrada diplomática mexicana en USA, además por su perfil y trayectoria, por su cercanía con la familia presidencial. Sin ello, la embajadora Bárcena nunca hubiera sido nombrada.
Todos los nombramientos en embajadas claves los decide el presidente de la República y, obviamente, la embajada ante EU tiene esta característica.
El sistema presidencial mexicano
Lo ha confirmado a lo largo de sexenios con cualquier partido en el poder y actualmente la concentración del poder, en el Ejecutivo, ha sido más grande y evidente que en el pasado.
Ni los Presidentes Echeverría o Salinas acumularon tanto poder como el Ejecutivo actual.
Y esto se ha reflejado en los nombramientos políticos de embajadores y consulados generales con la mitad de nombramientos de designación presidencial y algunos, muy pocos, por el Canciller. Quizá en algunos consulados de carrera y embajadas con poca importancia política, económica y estratégica.
Estas acciones presidenciales y del propio Canciller, han debilitado y maltratado como nunca antes al Servicio Exterior Mexicano de carrera.
El trato ha sido, en general, muy humillante y de gran desprecio con algunas excepciones en nombramientos de mujeres diplomáticas o de diplomáticos afines a la ideología del oficialismo o por compromisos políticos, pero con poca relación con el perfil y trayectoria de los y las diplomáticas de carrera.
Los criterios del presidente han sido eminentemente políticos, en muy pocos casos por el perfil y conocimiento del embajador o embajadora nombrada.
Y han sido criterios políticos relacionados con política interna, ya sea para premiar lealtades y complicidades a ex funcionarios federales y a políticos de la oposición que, con sus omisiones, han favorecido triunfos electorales del partido en el poder.
Este contexto político diplomático es importante
Para entender la rebeldía y cuestionamientos de la embajadora eminente Martha Bárcena, diplomática de carrera que, en este sexenio, pudo combinar a su favor, trayectoria y relaciones políticas.
Las contradicciones entre Ebrard y la embajadora fueron creciendo hasta que resultó insostenible su permanencia en Washington.
Frente a esta disputa, el presidente sacrificó a su sobrina política, casada con el hermano del padre de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, también embajador de carrera en retiro y particularmente aguerrido y rebelde, durante toda su carrera diplomática.
Y en esta disputa han actuado como un dúo compacto en sus críticas reiteradas al Canciller Ebrard. No se cuestiona la lógica de la crítica; sí, son críticas fundamentadas, pero bajo cualquier óptica, están faltando al sigilo y discreción que señala la Ley del Servicio Exterior Mexicano (SEM).
Me comenta un colega diplomático mexicano de carrera en retiro, jurista y conocedor profundo de leyes y reglamentos del SEM sobre estos hechos recientes que atañen a la Cancillería, al Canciller y a una integrante del Servicio Exterior Mexicano:
Este pleito entre el Canciller Ebrard y Martha Bárcena, Embajadora Eminente en retiro, ya rebasó todos los límites cuando el Consultor Jurídico habla de sanciones para ella.
Y, en efecto, el artículo 42 de la LSEM señala la obligación para los miembros del SEM, incluso después de dejado el cargo, de guardar discreción absoluta acerca de los asuntos que conozcan con motivo de su desempeño oficial, cuando se trate de asuntos cuya divulgación pudiera causar perjuicio a los intereses nacionales.
No dice a juicio de quién. Y luego, el artículo 58bis dice que será falta administrativa grave violar el deber del sigilo profesional que dispone al artículo 42.
Y para acabarla de rematar, el procedimiento para resolver las denuncias por esa conducta pasa por la Comisión de Personal, Servicio Exterior y Asuntos Jurídicos, y al final, en caso de embajadores y cónsules generales, se deberá recabar la opinión del Presidente de la República a través de la Dirección General de Asuntos Jurídicos, antes de someter la resolución a la consideración del Secretario. ¡Sí!, del Secretario.
Y agrega nuestro colega diplomático jurista, autor de diversas obras jurídicas y de temas relacionados con su trayectoria diplomática:
Para documentar el optimismo, el tipo de sanción está limitada en el caso de faltas administrativas no graves, pero no hay determinación de las sanciones para faltas administrativas graves, quedan a juicio del Secretario.
Y finaliza nuestro colega diplomático y jurista:
Con mi comentario quise sonar la alarma respecto a que alguien sea juez y parte en todo esto, obviamente el Secretario Ebrard tendría ese carácter. Ojalá alguien recapacite y no deje llegar la disputa hasta esas consecuencias prácticamente sin precedente. Fin del comentario de mi colega diplomático y jurista.
En mi caso, como diplomático de carrera en retiro:
No me corresponde juzgar y discutir sobre quién tiene razón en este altercado.
El tema pertinente es la discrecionalidad y el sigilo al que nos obliga la ley del Servicio Exterior y es, nuestro deber, analizar si en esta agria disputa se sigue la normativa vigente de ambas partes.
Se podrán dar argumentos y justificar acciones públicas en los medios para la defensa de integridad y ética profesional en el desempeño diplomático de ambas partes, pero queda la interrogante si en aras de esa defensa personal, quizá válida en otro contexto, no se invalida jurídicamente cuando se incumple la ley y su reglamento.
Nos guste o no, los diplomáticos de carrera somos parte de un sistema jerárquico con lineamientos muy claros sobre sigilo y discreción que se deben seguir cumpliendo, aún cuando uno deja de estar en activo en el Servicio Exterior.
*Diplomático mexicano de carrera en retiro. Académico fundador de UAM Xochimilco, participa actualmente en varias asociaciones civiles en México, EU y Centroamérica relacionadas con derechos humanos y de análisis de la migración internacional así como de representación de diplomáticos de carrera. Las opiniones son personales y no involucran a las organizaciones en las que participa.
Fotos Twitter: @m_ebrard/@Martha_Barcena

