La Comisión de Vivienda, que preside la diputada Lilia Aguilar Gil (PT), realizó en el estado de Michoacán el quinto foro del Parlamento Abierto Hacia una vivienda digna adecuada, que en esta ocasión se tituló Autoproducción de vivienda.
El objetivo fue analizar la autoproducción y su desarrollo dentro de los contextos socioeconómicos e históricos de México, para conocer las necesidades de la población y fortalecer esta práctica, con el fin de implementar las bases que garanticen el cumplimiento del derecho a una vivienda adecuada.
Al inaugurar el evento, la presidenta de la Comisión de Vivienda, diputada Lilia Aguilar Gil (PT), explicó que con la reforma al artículo 4 constitucional se estableció la vivienda como un derecho humano, y se cambió el término de “vivienda digna y decorosa” por “vivienda adecuada”, que tiene concepciones medibles y alcanzables, indispensables para la creación de políticas públicas.
Dicho concepto, precisó, refiere que la vivienda tiene que ser asequible, habitable, con servicios públicos, certeza jurídica y adecuación cultural, porque este país es diverso, como diversos son sus ciudadanos, y estas características tienen que ser cumplidas no sólo por los institutos de vivienda federales o locales, sino por todos aquellos que produzcan vivienda.
Replantear el papel de la sociedad hipotecaria federal
Claudia Acuña Fernández, Coordinadora Nacional de Autoproducción del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), dijo se ha reconocido la forma de producción de vivienda que las familias llevan a cabo; sin embargo, enfatizó que es necesario que las autoridades federales, estatales y municipales, fortalezcan la asistencia técnica y la capacidad de las personas de tomar decisiones y que en los proyectos inmobiliarios se utilicen a los proveedores de servicio que están a su alrededor, así como replantear el papel de la sociedad hipotecaria federal.
El vicepresidente de Desarrollo Urbano Municipal y Estatal de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi-Michoacán), José Luis Díaz Santillán, expuso que uno de los retos de la autoproducción es que toda inversión que se haga del patrimonio de la gente se realice con certeza, futuro, acompañado de personas capacitadas y técnicos.
Subrayó que los municipios deben garantizar y supervisar que la reglamentación se cumpla y que la ciudadanía utilice el recurso de forma adecuada.
Lirio Elizabeth Rivera Calderón, directora general del Fideicomiso Fondo Nacional de Habitaciones Populares, al hablar sobre la financiación a población de bajos recursos y que pagó el crédito, sugirió retomar lo que se hizo bien en el pasado y no romperlo, sino rescatar lo que fue aplicado de manera exitosa para no empezar de cero.

Roberto Eibenshutz Hartman, vicepresidente de la Federación Iberoamericana de Urbanistas, dijo que es necesario incrementar los recursos a este fin, pero con una mejor distribución, pues no es equitativa.
Por ello, planteó modificar los criterios y las normas que en ocasiones se aplican de manera exagerada y no atiende a las personas de más bajos recursos. Pidió crear un Sistema Nacional de Capacitación, ya que muchas veces quien autoconstruye no cuenta con el conocimiento ni la formación técnica.
No es un lujo, sino una necesidad
Cuauhtémoc Meza Ramírez, presidente del Colegio de Arquitectos de Michoacán A.C., mencionó que se debe promover el trabajo profesional, “el cual no es un lujo, sino una necesidad”, ya que las autoridades tienen la posibilidad que las licencias y permisos sean respaldadas por un especialista.
Añadió que la autodeterminación de la ciudadanía es fundamental, pero a través de la asesoría para tomar las mejores decisiones y darle un valor agregado a su vivienda; por ello, propuso que los arquitectos realicen un servicio social profesional.
Elena Solís Pérez, presidenta del Consejo de Administración del Centro de Apoyo Mejoremos, S.A de C.V, señaló que la autoproducción de vivienda ha sido una alternativa para la gente, porque es flexible y “les permite soñar en cómo quiere su casa y lo haga de acuerdo a sus posibilidades y deseos”; además, tener un sustento económico porque pueden construir en su vivienda un negocio.
Enrique Ortiz Flores, presidente de Habitat International Coalition América Latina, comentó que la producción social hace al habitante el sujeto de su propia transformación.
Estimó que la producción social puede ayudar a una transformación profunda de la gente y los contextos urbanos de las ciudades. Consideró que se debe ir a un cambio profundo y legislar sobre el derecho al suelo y el tema de las cooperativas.
Juan Carlos Lobato Valdespino, de la Universidad de Michoacán, indicó que más allá de infraestructura, el primer punto en esta materia debe ser la adecuación cultural con un enfoque integral que articule las dimensiones sociales, productivas, simbólicas y ambientales.

