Bolivar Hernandez*
Este breve ensayo sobre el movimiento LGBTIQ+ debe iniciar destacando que el acto cumbre es durante el mes de junio y La Marcha del Orgullo, en conmemoración a lo ocurrido en Stonewall, en el Greenwich Village.
Cuando la policía de Nueva York desató una actividad represiva y un fuerte acoso a la comunidad gay de esa ciudad. Generando una serie de disturbios sociales en toda la ciudad de NY, a partir del 28 de junio de 1969.
Las siglas LGBTIQ+ significan las denominaciones de diversos colectivos:
- Lesbianas
- Gay
- Bisexual
- Transgénero
- Transexual
- Travesti
- Intersexual
- Queer
- Y otros…
A lo largo de los últimos 50 años
Este movimiento adquirió una gran relevancia mundial. Lucha contra la discriminación por razones sexuales, y por el reconocimiento de los derechos humanos particulares de estos colectivos. También han pugnado por el matrimonio igualitario, y han logrado que muchos países hayan legislado en esa materia, siendo los Países Bajos, en el año 2001, en formalizar este derecho.
La lista de naciones que ya han legislado en favor de este movimiento internacional sigue creciendo año con año.
Las naciones en favor de los derechos de los homosexuales, son los siguientes:
Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina, Dinamarca, Brasil, Uruguay, Nueva Zelanda, Francia, Luxemburgo, Estados Unidos, Irlanda, Colombia, Finlandia, Malta, Alemania, Australia, Austria, Taiwán, Ecuador , Reino Unido, y México.
Falta mucho camino por recorrer en materia de la defensa de las diversos colectivos con orientaciones sexuales particulares.
Son necesarios mayores espacios para la comunidad gay, tanto en lo social, lo cultural y lo político.
En larga práctica profesional en el campo del psicoanálisis
En la Ciudad de México tuve la oportunidad de tratar a varios pacientes homosexuales, y la queja frecuente de las lesbianas era que no había suficientes lugares de diversión para ellas, en cambio los gay varones contaban con un amplio espectro de antros por toda la ciudad.
Por la pandemia del COVID-19, las marchas del orgullo se han cancelado en todo el mundo, y los famosos y coloridos desfiles aquellos, hoy son historia solamente.
Lo que si continúa con extrema violencia es el ataque a los miembros de varios colectivos, inclusive con homicidios frecuentes a personas travestis.
La discriminación hacia los homosexuales permanece intacta en nuestras sociedades homofóbicas, como la mexicana.
Incluso, en el futbol mexicano existe un grito homofóbico que los seguidores lanzan con vehemencia en los estadios, tanto nacionales como en el extranjero:
El grito de ¡PUTO! se escucha con fuerza al momento en que el portero del equipo rival realiza el despeje del balón.
La FIFA, que es la máxima autoridad mundial en ese deporte, decretó castigar a México por una conducta reiterada de homofobia, imponiendo la medida de que el Tri juegue en estadios vacíos, sin público.
En México existe un deleite en usar los términos punto, mariquita y puñal con harta frecuencia y aplicado a cualquier persona, lo sea o no.
Nos falta mucha consciencia colectiva e individual de respeto a las diferencias, y dejar atrás el machismo, ese subproducto fundamental del sistema patriarcal.
*La Vaca Filósofa
Foto: Kevin Christian