La Comisión de Asuntos Migratorios, presidida por la diputada Rosa María González Azcárraga (PAN), se reunió con Josep Herreros, asistente del Representante para la Protección del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR), a fin de dialogar sobre el fenómeno de movilidad humana que hay en nuestro país.
En el encuentro, la diputada González Azcárraga dijo que ante la difícil tarea de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), la instancia legislativa que preside ha solicitado que se destinen más recursos; sin embargo, no ha sido así y es el reto de cada año.
Una solución para integrar a las personas refugiadas es apoyar precisamente a la Comar, a fin de lograr su inclusión, por ejemplo, a la actividad laboral, explicó.
Estimó que son personas que pueden aportar mucho a nuestro país, pero necesitan tener la condición de refugiados, por lo que exhortó a los integrantes de la Comisión a pelear por más recursos para la Comar.
Del PAN, la diputada Nora Elva Oranday Aguirre señaló la necesidad de rediseñar las acciones de atención a migrantes, porque el fenómeno no es igual que hace 40 años.
Además, cuestionó por qué el Gobierno Federal no colabora con los gobiernos de países expulsores.
Tradición de brindar asilo
Manuel Alejandro Robles Gómez (Morena) aseguró que México tiene una tradición de brindar asilo, refugio y dar protección al perseguido, por lo que “tenemos que dejar de ver a la migración como un problema y buscar la inclusión de estas personas, sobre todos de las que vienen del sur”.
Olga Leticia Chávez Rojas (Morena) comentó que sí hay diálogo del gobierno con sus homólogos de Centroamérica; hay que ponerse de acuerdo para mitigar la migración del sur de México, pero eso no quiere decir que las personas sean un problema.
Del PRI, Carolina Dávila Ramírez pidió saber sobre el tema de escuelas para refugiados en Chiapas, y si se considera financiar ese tipo de proyectos en algún otro estado del territorio nacional.
Huyen de la violencia y encuentran violencia
Por su parte, Josep Herreros, de ACNUR, subrayó que el desplazamiento forzado impacta de manera especial a las mujeres, porque muchas huyen por violencia de género, situación que también sufren en su tránsito.
Indicó que el problema de las y los refugiados no ha mejorado, sino que ha empeorado por los conflictos y la violencia, por eso son necesarias instituciones e instrumentos que brinden apoyo a las personas refugiadas o desplazadas.
Mencionó que ACNUR hace un trabajo conjunto con la Comar, así como con albergues y organizaciones civiles.
La migración no tiene que ser vista como un problema, sino como una realidad y gestionar, argumentó.
Detalló que el año pasado México registró 118 mil solicitudes de refugio. Se trata, dijo, de algo exponencial y no hay medios para responder a esto.
La Comar tiene el mismo presupuesto desde hace 5 años, por lo que resulta urgente brindarle los recursos adecuados.
Desplazamiento interno por violencia
El que sucede dentro de México que, pese a que no hay cifras precisas, las estimaciones marcan que desde 2006 habría afectado a más de 380 mil personas.
Florian Hoepener, también de ACNUR, dijo que 70 por ciento de solicitudes de refugio surgen en Chiapas.
Hay que pensar en políticas públicas a nivel federal para vincular a estas personas con el ámbito laboral, porque ayudaría a las personas refugiadas, a empresas y a la economía nacional.

