La Operación Furia Épica (u Operation Epic Fury), iniciada el sábado 28 de febrero, ha generado una fuerte sacudida en los mercados energéticos globales.
Ivette Sosa
De hecho, la magnitud del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha despertado la zozobra a una interrupción masiva del suministro del crudo, en diversas regiones del planeta.
Al momento, ha provocado un incremento en los precios del petróleo: El crudo Brent subió hasta un 13% alcanzando los 76-80 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) registró alzas de más del 8%.
Este repunte responde al temor de una interrupción prolongada en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del suministro mundial, y geopolíticos advierten que si el conflicto escala o se bloquea dicha ruta, el barril podría superar rápidamente los 100 dólares.
Tras los bombardeos
Los mercados de futuros reaccionaron con fuerza al abrir la sesión, donde el Brent (Referencia internacional) subió aproximadamente de un 8% a 10%, situándose cerca de los $78 – $80 dólares por barril. En algunas plataformas extra bursátiles, el salto llegó a ser del 13% en las primeras horas.
El WTI (Texas, EE. UU.), registró un aumento de unos $5.64 dólares (cerca de un 8.4%), cotizando alrededor de los $72 dólares por barril, tras haber cerrado el viernes, previo a los ataques, en $67.2.
El mercado no solo reacciona al ataque en sí, sino a la posición estratégica de Irán: El Estrecho de Ormuz.
Por esta vía transita el 20% del petróleo mundial. Cualquier bloqueo o inseguridad en el estrecho por represalias iraníes, podría disparar el precio por encima de los $100 e incluso $120 dólares.
Irán exporta cerca de 1.6 millones de barriles diarios (principalmente a China). La destrucción de infraestructura petrolera o las nuevas sanciones derivadas del conflicto, reducen la oferta global disponible. En un escenario sin negociaciones, donde impere el belicismo, como ahora, el riesgo geopolítico sería inminente.

Una guerra regional extendida, que involucre a otros países del Golfo, agregaría un recargo a los precios actuales del hidrocarburo.
Para intentar contener la volatilidad del mercado energético:
Ocho países de la alianza OPEC+ han anunciado que están preparados para aumentar la producción y compensar posibles faltantes.
Se espera que Estados Unidos y otros países de la Agencia Internacional de Energía (AIE) liberen crudo de sus reservas, para estabilizar los precios si la escalada continúa.
Geopolíticos argumentan que si bien el incremento ha sido drástico (el mayor salto en 4 años), ajustado por inflación, el precio aún está por debajo de los picos vistos durante la Guerra de Irak, siempre y cuando el flujo marítimo se mantenga.

