Javier Esteinou Madrid
Mientras durante el último tercio del siglo veinte el país caminó por un conflictivo y contradictorio proceso modernizador, volcado hacia la globalización mundial, la Universidad Autónoma Metropolitana avanzó a contracorriente impulsando su particular proyecto educativo para colaborar a construir otro modelo de sociedad mediante la elaboración y transmisión de conocimientos críticos que permitieran mejorar las condiciones de vida de nuestras comunidades.
Avance a contracorriente
Así, durante medio siglo de existencia desempeñó un papel fundamental en la educación superior de México impartiendo un modelo disruptivo, crítico, innovador, abierto y flexible de enseñanza, investigación, preservación y difusión de la cultura de alto nivel e impacto social basado en una perspectiva científico-técnico-humanista del conocimiento. Su sistema pedagógico cimentado en la figura de profesor-investigador se caracterizó por la integración con las comunidades más desfavorecidas y la aplicación de métodos educativos plurales con un fuerte compromiso social.
Consolidación institucional
De esta forma, la UAM se consolidó como una institución madura y vanguardista, transformándose en un referente educativo tanto a nivel nacional como internacional. Edificó cinco unidades educativas de nivel superior en México: Xochimilco, Azcapotzalco Iztapalapa, Cuajimalpa y Lerma que cubriendo un rango de conocimientos que oscilaron desde ciencias básicas, ingeniería, biología, salud, física, hasta las artes, humanidades, diseño y sociales.
La oferta universitaria fue conformada por diversas Divisiones Académicas que abarcaron 83 Programas de Licenciatura, 62 Maestrías, 40 Doctorados y 13 Especializaciones Superiores en todos los campos del conocimiento orientados al mejoramiento de la calidad de vida de la población (Somos UAM, 2024).
El clima de respeto institucional ejercido a lo largo de muchos años sobre su autonomía, libertad e independencia de cátedra y de pensamiento universal permitió que su claustro docente desarrollara una cultura avanzada de análisis crítico sobre las diversas realidades del contexto nacional que es poco común en otras instituciones de nivel superior.
Su método de investigación “!Aprender Resolviendo, Resolver Aprendiendo¡”
Creó múltiples redes trans e interdisciplinarias de programas científicos a nivel nacional e internacional para atender las principales necesidades de desarrollo humano. Entre los vínculos y programas más sobresalientes figuraron la Red de Investigación en Agua; la Red de Examen sobre Violencias; la Red de Análisis en Artes, Ciencias, Humanidades y Ciudadanía; el Programa de Investigación Interdisciplinario Desarrollo Humano en Chiapas; el Programa de Investigación para la Sustentabilidad; el Programa Infancia y el Programa Universitario de Estudios Metropolitanos.
Entre 2018 y 2023, la UAM aportó a la cultura nacional 3,818 temas de investigación, abarcando cuestiones relevantes desde las ciencias sociales y humanidades, las ciencias naturales y exactas; hasta las ciencias de la salud y las ciencias de la ingeniería y la tecnología (Somos UAM. 2024).
El proyecto educativo se apoyó en una planta académica superior a 4,347 personas de los cuales 2,862 fueron profesores investigadores distribuidos en 15 Divisiones del Conocimiento de 58 Departamentos de Estudios, 281 Áreas de Investigación universitaria, 6 Centros Culturales, 300 laboratorios, talleres y plantas pilotos que permiten lograr una excelencia profesional (Somos UAM, 2024).
En 2023, con base al total de su platilla académica la UAM se situó como la entidad educativa con mayor incorporación porcentual de sus miembros en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) con 1,268 (32%) personas inscritas. Ello representó, un rango muy superior por encima de la Universidad Autónoma de Nuevo León (18%), la Universidad Nacional Autónoma de México (14%), el Instituto Politécnico Nacional (10%) y la Universidad de Guadalajara (11%) (Informe de actividades 2023, 2023).
De igual forma, incorporó 1,314 docentes al Programa para el Desarrollo Profesional Docente (PRODEP) y formó 264 Cuerpos Académicos (La investigación UAM, 2018).
A través de su larga trayectoria educativa
La UAM formó a cerca de 200,000 estudiantes egresados, 179,928 en Licenciatura, 16,144 en Posgrado y profesionalizó a más de 120 generaciones de alumnos a nivel superior (50 Aniversario UAM, 2024).
Preparó a más de 120 generaciones de estudiantes a nivel superior. El alumnado abarcó un promedio de 62,000 estudiantes. Entregó más de cien mil becas para estudiantes de bajos recursos (Informe de actividades 2023).
La producción intelectual y académica lograda por sus profesores e investigadores en sus primeros 50 años de vida, fue muy significativa y diversa. Se publicaron más de 4,500 libros y 9,000 capítulos especializados en numerosas disciplinas científicas especializadas a través de libros, revistas, ensayos, cuadernos en todos los ámbitos de las ciencias, las artes, las filosofías y las humanidades, destacándose por su calidad editorial y pertinencia temática. Solamente en los últimos cinco años, la UAM generó más de 8,000 publicaciones científicas indexadas en revistas nacionales e internacionales.
Para 2023, se reportaron 1,270 artículos editados, de los cuales 672 (52%) fueron difundidos bajo la modalidad de acceso abierto. Aproximadamente el 28.4% de las publicaciones se realizaron en colaboración con organizaciones internacionales, mientras que el 50.3% fueron efectuados con otras instituciones mexicanas, donde la UNAM fue su principal entidad colaboradora nativa, con más de 2,000 obras conjuntas.
El gran esfuerzo institucional orientado a la creación de conocimientos permitió que la institución fuera una de las entidades universitarias más fructíferas en el ámbito científico del país. Su fecundidad intelectual aportó un volumen superior a 24,913 artículos científicos en Scopus con un impacto mundial ponderado por campo de 1.14; y con un promedio nacional de 0.94. Sus obras fueron citadas un 42% por encima del promedio mundial (50 Aniversario UAM, 2024). Con relación a las patentes, también creo un conocimiento innovador mediante una cultura de registro de patentamiento y derechos de autor.

La visibilidad global alcanzada como casa de estudios superiores es muy relevante
Hoy día ocupa el numero 28 a escala mundial y la posición número 1 en el ranking de Impacto Universitario según la publicación británica Times Higher Education (THE). Fue reconocida en 2022 como la mejor universidad joven de México por el Young University Ranking.
En 2023, el Academic Ranking of World Universities (ARWU) la ubicó como la tercera universidad más importante en México y el UI GreenMetric World University Ranking la posicionó en el lugar 267 a nivel mundial, reflejando su compromiso con la sostenibilidad (Somos UAM, 2024).
Sus aportaciones científicas fueron reconocidas por la American Chemical Society, la International Mathematical Union y la UI GreenMetric World University Rankings y muchos otros organismos científicos más, reflejando la excelencia de sus contribuciones profesionales. Muchos de sus profesores e investigadores han sido galardonados con premios naciones e internacionales en diversas ramas del saber y las artes, constatando su compromiso con la formación de profesionales de calidad y la generación de conocimientos relevantes para la sociedad (Somos UAM, 2024)..
Construyó cinco relevantes espacios culturales: Casa del Tiempo, Casa de la Primera Imprenta de América, Casa Rafael Galván, Galería Metropolitana, y Teatro Casa de la Paz. Apoyó cientos de proyectos culturales pioneros como el Grupo de Estudios de la Economía Cultural (GRECU) para establecer otra forma de creación cultural. Impactó la esfera pública de la República con miles de conferencias sobre tópicos profesionales, diagnósticos y propuestas acerca de la realidad nacional. Enriqueció la cultura nacional con multitud de expresiones artísticas en el terreno de las bellas artes (Informe de Actividades 2023).
Vocación de servicio público
Por todo ello, el gran costo que pagó la “Generación del 68” para lograr que se creara nuestro modelo de universidad como “Casa Abierta al Tiempo”, hoy debe dar fruto a través de reforzar la vocación de servicio público de nuestra casa de estudios. La universidad pública está severamente obligada a responder a la sociedad construyendo la conciencia profesional que contribuya a resolver los enormes lastres que impiden el avance del país.
La sociedad no paga el salario de los maestros en las universidades públicas para alimentar sus egolatrías, no nos mantiene para engordar nuestro “narcisismo social”, no nos subvenciona para satisfacer nuestras “ocurrencias semanales”, no nos respalda para realizar “turismo académico”, etc.; sino que nos entrega puntualmente nuestro cheque quincenal para que generemos aquellos conocimientos que colaboren a zanjar los grandes conflictos medulares que hunden a la nación y que permitan aportar una mejor calidad de vida para los seres humanos.
Hacia otro modelo educativo
En suma, la Universidad Autónoma Metropolitana apostó por crear otra conciencia de cambio histórico para transformar la realidad social a través de la formación crítica de las nuevas generaciones en el ámbito de la educación, la ciencia y la cultura […]

