Mary Sandoval*
¿Cuál es la misión de un presidente? ¿Cuál es la tarea del periodista?
El Poder Ejecutivo federal es quien dirige los destinos del país, y el comunicador, se encarga de informar y, en algunas ocasiones, tomando el papel de analista, hacer una crítica al gobierno. A veces intestina; otras con sobrada razón.
El pasado 27 de enero, Mexicanos Contra La Corrupción e Impunidad y la empresa Latinus, presentaron una investigación en donde exponen cómo vive realmente el hijo de López Obrador, José Ramón López Beltrán y su esposa. Con un lujo que aniquila el sobado discurso de Austeridad y Honestidad Republicana de AMLO.
De acuerdo a lo presentada, José Ramón, de 40 años, trabajó en la campaña presidencial de su papá como coordinador de Morena en el estado de México y tras la elección del 2018, confesó que no sabía a qué se iba a dedicar en lo futuro.
¡Ya el tiempo lo dirá!, dijo al visitar la casa de campaña el 10 de julio de aquel año.
Tres años y medio después de esa declaración…
José Ramón tiene un estilo de vida en Houston muy lejano al mensaje de austeridad que pregona su papá, que tanto fustiga a los aspiracionistas y fifís:
Primero vivió en una enorme mansión en Conroe, Texas, que era propiedad de un alto directivo de Baker Hughes, una de las compañías petroleras más grandes del mundo, con las que el gobierno mexicano tiene contratos vigentes por más de 151 millones se dólares.
Luego se mudó a una residencia recién construida en la localidad de Cypress, en el condado de Harris, que está a nombre de su pareja, Carolyn Adams.
Ese escándalo del hijo de López Obrador afectó tanto política como emocionalmente al mandatario, tanto que ahora, en sus circos mañaneros de los últimos días, ha estado hablando sobre lo mismo. Subiendo cada día más el tono de su furia.
Así, el tabasqueño ha presentado datos -que alguien le dio en un papelito-, de los supuestos “pagos” que diversas empresas le han dado a Loret de Mola para, según esto, desacreditar a su gobierno.
Para no variar, el presidente está violando diversas leyes. En uno de sus últimos circos, López presentó una carta donde le pide al INAI (Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información) que dé a conocer toda la información relacionada sobre las propiedades y jugosas percepciones de Carlos Loret de Mola.
El INAI ya aclaró que no está facultada para dar esa información, pues Loret no es funcionario público.
Loret-Latinus echa abajo la esencia del discurso presidencial: La Austeridad y Honestidad
Hace meses, Loret de Mola ya había dado un golpe certero a López con la presentación de los videos del hermano Pío, y de los contratos de la prima Felipa Obrador con Pemex; ahora con la investigación de las casas del hijo mayor y esposa, quedó demostrado que el discurso presidencial se vino para abajo, como fichas de dominó en cascada.
La polémica parece no tener fin, ya que en pasillos periodísticos y políticos, arguyen que ya se viene otro escándalo más para la austera familia presidencial. Ahora con el otro hijo de López, Andrés López Beltrán.
En un pasado artículo El monopolio de la crítica y el protagonismo en la 4T, comenté que es muy importante que el periodismo tiene la obligación y facultad de informar -con apego a la Libre Expresión-, sobre las malas decisiones de López y de cualquier gobernante y servidor público, y que presenten investigaciones de fondo, con datos duros y pruebas irrefutables.
Es un hecho, Loret ha dado un gancho al hígado a la falsa austeridad e incólume honestidad de López Obrador. ¡El presidente está furioso!
*Articulista invitada: Egresada de la licenciatura en pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Una de mis pasiones es el periodismo de opinión/La Centinela Política/

