Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*
El último informe del Banco de Liquidaciones Internacionales (BIS) de Basilea, con datos del segundo semestre de 2022 despliega una oscura sombra sobre los derivados financieros “over te counter” (OTC) o de ventanilla. Como son conocidos, además de estar desregulados y mantenidos fuera de los balances, representan fiebre alta y grandes riesgos para los bancos “demasiado grandes para caer”.
En esta ocasión, es el valor bruto del mercado (“gross market value”), que revela el problema. En el semestre analizado, creció 13%, llegando a 20.7 billones de dólares, nivel nunca visto en los últimos seis años. En la hermética jerga de los banqueros, este colosal número significa “la suma de todos los contratos de derivados OTC pendientes, con valores de reposición y negativos evaluados a precios de mercado vigentes en la fecha de referencia” Traduciendo: si todos los contratos de OTCs hubieran sido cerrados el 21 de diciembre de 2022, este sería la cantidad necesaria para liquidar las diferencias.
El fuerte crecimiento
Se debe a los derivados contratados sobre los movimientos de las tasas de interés (“interest rate derivatives o IRDs”) y refleja la gran incertidumbre causado por la inflación y los aumentos de las tasas de interés por el Sistema de Reserva Federal de EUA y por el Banco Central Europeo (BCE).
Y el propio BIS destaca el problema, cuando, al explicar el significado del valor bruto de mercado, afirma que los valores brutos de mercado suministran información sobre el potencial de riesgo del mercado en las transacciones con derivados.
El valor bruto de mercado de los IRDs denominados en euros aumentó 23% en el segundo semestre de 2022, en seguida a un aumento de 37% en el primer semestre: El de los IRDs en dólares aumentó 40% y 30%, respectivamente. Hoy, las tasas de interés fijadas por los bancos centrales subieron encima de las vigentes en la época en que los contratos se firmaron, su valor bruto de mercado aumentó.
Esto significa que será necesario mucho más dinero para cubrir contratos vencidos o en dificultades. Quien estuviera en semejantes situaciones necesitará de más liquidez, lo que intentará hacer vendiendo los activos que posee o tomando préstamos a tasas altas. Lo cual, obviamente, afecta los mercados de forma bastante negativa.
Este es el segundo efecto desestabilizador causado por la política yo-yo de los bancos centrales
Primero, tasa cero de interés y mucha liquidez inflacionaria; después, aumento de la tasa y cierre repentino y continuo de los cilindros de oxígeno.
El primer efecto fue la mina colocada bajo los títulos, principalmente los públicos, vendidos anteriormente a precios bajos y hoy, después del alza de intereses, no más rentables.
En el segundo semestre de 2022, el valor nominativo de todos los OTCs permanece casi inalterado, 618 billones de dólares, con un aumento de solamente (¡!) 14 billones de dólares. El valor nominativo es la cantidad de todos los derivados suscritos, un número enorme, casi impensable, lo cual indica el tamaño de la burbuja que puede estallar en caso de un colapso sistémico.
Los defensores de las virtudes de los derivados siempre contrastan el valor bruto de mercado con el valor nominativo, argumentado que este último no refleja el verdadero riesgo subyacente. ¡Sin embargo, ellos tienen que lidiar con el aumento del primer! (Otra forma de entender el valor nominativo es la cantidad sobre la cual se hace el cálculo de los pagos de un determinado instrumento financiero, indicando, igualmente, el volumen de dinero controlado por él. n.e).
Recientemente, la International Swaps and Derivatives Association (ISDA) de New York, realizó una conferencia sobre el asunto en Chicago. La ISDA es la asociación que reúne a todos los participantes del mercado de derivados OTC.
El comunicado oficial del evento informa que partió de los propios participantes del mercado de derivados la advertencia de que debemos prepararnos para nuevos “eventos de strees” debido a la falta de liquidez, como ocurrió en marzo de2020 y con las quiebras bancarias de los últimos meses.
¡Algo ocurrirá, el gatillo puede ser diferente, pero sucederá!
Dijo un ejecutivo del Bank o New York Mellon. Evaluación compartida por muchos participantes en la conferencia de Chicago. Y ellos también esperan que los retiros de depósitos de bancos regionales de EUA, puede seguir, en la medida en que los clientes busquen rendimientos mayores.
Es desconcertante que sean exactamente los participantes del mercado que estén preocupados con sus tendencias futuras. Por desgracia los órganos reguladores y los bancos centrales parecen haberse fijados a los libros de Economía del siglo XVIII. O, entonces están fascinados por el fetiche de la inflación anual del 2%.

