Bernardo Méndez Lugo*
Tienen muchas aristas las precampañas de precandidaturas presidenciales de militantes de Partido Morena.Hacen precampaña abiertamente Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum, Adán Augusto López Hernández, Ricardo Monreal y hasta Gerardo Fernández Noroña. Implican estas precampañas, en general, gastos millonarios.Se dice los pagan los simpatizantes de cada uno de los presidenciables, no sabemos realmente si gastan algo de dineros públicos aportados por nosotros, los contribuyentes.
Es tarea del Instituto Nacional Electoral (INE) y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), investigar si infringen la ley o no.
Hoy, como se vislumbra el panorama político nacional…
Es muy probable que uno de estas personalidades contendientes se convierta en presidente de la República; hasta hoy, los más fuertes son Marcelo y Claudia.No parece existir posibilidades para un candidato o candidata de la alianza opositora. Tampoco se percibe que pueda surgir una candidatura independiente sólida y con fortaleza.Tendría que darse una fuerte fragmentación de Morena con dos o tres candidaturas, una oficial bendecida por el presidente AMLO; otra arropada por Movimiento Ciudadano (puede ser Ebrard) y una tercera independiente, encabezada por Fernández Noroña.
En este escenario, un/a candidatura de oposición con solidez y que despierte esperanza, podría derrotar con 30-32% de los votos a los morenistas divididos.
Si Ebrard se deslinda con cautela e inteligencia
Del discurso polarizante de AMLO y sus seguidores radicales (quizá no más del 20-25% de su partido, los aliados de Partido Verde y PT podrían volcarse hacia Marcelo).Yo he escrito que Marcelo tiene futuro, si se deslinda paulatinamente de las líneas más radicales del presidente saliente y logra construir alianzas y compromisos con amplios sectores medios muy molestos por las ofensas y diatribas del presidente en su contra.
Que, paradójicamente, sus hijos son parte ejemplar de esta clase media con aspiraciones legítimas de superación.
Y, en este segmento, deben ser incluidos los millones de mexicanos que radican en EU y otros países que, precisamente, salieron de México por su legítima aspiración a una vida mejor.
Nuestro apoyo a Marcelo si logra poco a poco alejarse del pasado reciente y construir su propio camino:
Más cambio y menos continuidad. O Más juventud innovadora, menos viejos en puestos y liderazgos y más cambio con inclusión en unidad nacional.
Pero usted, estimado lector, ¿qué piensa ?

