Si no peleas para acabar con la corrupción y la podredumbre, acabarás formando parte de ella: Joan Baez (Cantante estadounidense).
Mary Sandoval*
Siempre hemos hablado de que cuando hay una crisis de gobernabilidad, se termina en un estado fallido, pero ¿a qué se debe que lleguemos a ese grado?
Cada gobierno tiene su particularidad, algunos se destacan por cumplir algunos compromisos, la mayoría o ninguno; otros porque maicean a los sectores más pobres de la población, pero realmente no generan beneficios a la economía nacional; y algunos más, que se ufanan como demócratas, optan por una abierta dictadura populista.
El populismo, entendiéndose como el uso de medidas de gobierno populares, destinadas a ganar la simpatía del pueblo bueno, a costa de tomar medidas contrarias al Estado democrático.
Así, en materias prioritarias para cualquier nación progresista como salud, educación, fomento a la economía, generación de empleos y seguridad, se han visto afectadas por una serie de recortes presupuestales que, el gobierno del presidente López Obrador, ha hecho para cumplir sus caprichos, como las obras faraónicas, dar dádivas o los famosos programas del malestar, entre otros.
Esos dramáticos recortes son los que, a la postre, están provocando el inicio de un estado fallido en México.
La violencia: un indicio del estado fallido
Hay varios acontecimientos que han demostrado que ya vivimos en un Estado Fallido, pero en especial hubo uno que lo confirmó. Hace poco, en el municipio de Celaya Guanajuato, asesinaron a un adulto mayor, al parecer porque no quiso pagar derecho de piso.
De acuerdo al video difundido en redes sociales, el joven que mató al señor gritaba que es parte del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y que eso mismo le va a pasar a quienes no paguen.
Según AMLO, parte de su “estrategia de seguridad” es combatir las causas, y para eso se creó el programa Jóvenes construyendo el futuro. El cual, más que beneficiar, solo sirvió para fomentar la corrupción en las empresas en las que se supone trabajarían los jóvenes. Éstos, a su vez, sólo reciben ese dinero y lo despilfarran en alcohol, drogas y diversión. No en educación ni alimentos. La mayoría de las veces, muchos jóvenes son reclutados por el crimen organizado.
Degradación de Instituciones: Se supone que la SEDENA y SEMAR, son instituciones que debieran estar al servicio de la ciudadanía y encargarse de la seguridad interior, y de acuerdo a lo estipulado en la Constitución. Pero con el gobierno de la 4T, resulta que estas instituciones hacen actividades distintas como andar de albañiles, cuidar de los aeropuertos, transportar vacunas, hacer actividades de seguridad pública.
Y, como dijo López Obrador, van a darle abrazos a los delincuentes.
El crimen organizado actúa a sus anchas: Se ha comentado en innumerables ocasiones que López Obrador ha dejado crecer al crimen organizado; así como también ha reiterado que, en su gobierno, no se perseguirá a las cabezas grandes o a los líderes de los cárteles, prueba de ello fue el Culiacanazo.
Aunque también, de acuerdo a diversos medios, en las elecciones intermedias del año pasado y en las del 5 de junio, en los estados donde se eligió gobernador, en la mayoría de ellos ganó Morena, con la ayuda de los cárteles.

El estado fallido en otros sectores de la población
Sabemos que el estado fallido se nota en los índices de criminalidad en el país, pero también en otros sectores de la población. Hablemos de ellos:
Salud: Como si fuera chunda, López ha dicho que los servicios de salud serían mejores que los de Dinamarca, que no habría desabasto de medicamentos, pero… Resulta que eso es y será un sueño guajiro. Ya vimos lo que sucedió con la pandemia de Covid-19; con los niños enfermos de cáncer y que sus padres fueron considerados como golpistas; el uso de las vacunas contra Covid-19 como botín político; el desabasto de medicamentos (que aún continúa) y la falta de vacunas de sarampión, BCG, por citar algunos ejemplos.
Si bien teníamos servicios de salud dentro de lo aceptable, con la llegada del gobierno de 4T, se vino para abajo los avances logrados. Tanto, que algunas enfermedades como el sarampión, volvieron a resurgir debido a la falta de vacunas.
Educación: Ya habíamos dicho que la reforma educativa del 2013 tenía sus puntos buenos. Uno de ellos era la evaluación a los docentes como parte del mejoramiento de la calidad educativa, para que les otorgaran una plaza dentro del magisterio; otro, la creación de escuelas de tiempo completo.
A decir de López Obrador, según esta reforma era elitista y no se les daba oportunidad a todos los maestros de impartir clases, y que el hecho de evaluarlos, no servía de nada. Deroga esa reforma, que al final benefició a las huestes de la CNTE y SNTE; y como lo he dicho muchas veces, se regresó al sindicalismo charro.
Con las nuevas ocurrencias de este gobierno, se harán cambios al plan de estudios de educación básica; entre ellos, desaparecer los grados escolares, modificar los libros de texto para según mejorar la enseñanza del alumno, que es visto como un adoctrinamiento.
Economía y empleos: Quizá se preguntarán ¿la economía y los empleos, si van mal, es parte de un estado fallido? La respuesta es que si. Desde antes de la pandemia por Covid-19, la economía no creció y no se crearon empleos. Con el confinamiento, las cosas empeoraron. El gobierno no quiso apoyar a las empresas en esos momentos de crisis.
En tanto, no se está cobrando el IEPS (Impuesto Especial sobre Productos y Servicios) en la gasolina, para evitar el famoso gasolinazo, pero con todo, hay sistemático aumento.
Tenemos un gobierno que se ha caracterizado por no tener políticas públicas para el mejoramiento de la economía y la creación de empleos; así como también permite que el crimen organizado tenga el control de la venta de varios productos como el aguacate, limón y carne de pollo.
Los niños y los jóvenes: Estos sectores de la población son usados como moneda de cambio y carne de cañón. Son reclutados en los grupos criminales como sicarios o halcones. El gobierno los usa a su modo y conveniencia.
Las mujeres: Con la cancelación de las estancias infantiles, los refugios para mujeres en situación de violencia, aunado a la escalada de violencia en contra de la mujer (secuestros y homicidios), han hecho que este sector sea brutalmente vulnerable.
El gobierno de López Obrador se ha caracterizado por ser misógino, ni siquiera toma en cuenta a este sector de la población. Los asesinatos de mujeres (feminicidios) han aumentado drásticamente.
Conclusiones
El estado fallido es la incapacidad del gobierno y sus instituciones de proveer, de dar bienestar, seguridad a la población. Para considerar si hay un estado fallido, debemos ver lo siguiente:
- Corrupción política e ineficacia judicial
- Alto índice de criminalidad
- La informalidad y el aumento de la pobreza
- Pérdida del control físico del territorio por parte de las Fuerzas armadas; es decir, el no uso del monopolio legitimo de la fuerza
- La no atención y el no saber atender las emergencias nacionales; un ejemplo, en las lluvias y los sismos.
- Pérdida en el control de la economía.
En sentido estricto, la incapacidad para proveer de servicios básicos a la población, para mantener instituciones sólidas, para garantizar el respeto a los derechos humanos, es lo que lleva a un Estado a fallar en su principal propósito: Cuidar a la población y trabajar por su desarrollo.
En suma, AMLO y su Gobierno de la 4T, vendieron a México espejitos. Así como los españoles engañaron a los indígenas con espejitos.


