Francisco Rodríguez*
En una de las últimas entrevistas que concedió Porfirio Muñoz Ledo, en este caso a Adela Micha, fue tajante:
Este es un narco-estado. Para que quede esta palabra aquí. Es el tema del país. No es algo bonito o feo. El tema es que México tiene grandes problemas nacionales porque este es un narco-estado. Y tengo las pruebas, por si me quieren escabechar mañana. Si me prometes sacarlo la semana que entra. Tengo todo embodegado. Que lo sepa Andrés y lo sabe, por eso se anda con cuidado.
Y más adelante, que los documentos probatorios de su aserto están en la caja fuerte de un banco.
Por mi seguridad personal también. Yo soy un mexicano que puede, más que cualquier otro, probar el uso del narcotráfico en la política.
También que el Presidente de México tiene graves problemas psicológicos:
Lo mejor que le puede pasar al país es pluralizar la vida política. Lo único que me parece peligroso, lo digo con todas sus letras, es la actitud francamente demencial que ha tomado López Obrador.
Muñoz Ledo tenía a AMLO bien medido. ¡Descanse en paz!


