Arturo Ríos Ruiz
Monreal quedó mal con Dios y con el diablo en votación de reforma; los integrantes del Grupo Plural del Senado invitaron al coordinador de la bancada de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, Jucopo, a definir su posición en el tema.
Que consiste en afirmar la acción de inconstitucionalidad que presentará el bloque opositor para impugnar la reforma que cede el control de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, Sedena.
En todos los tiempos
Los colaboradores de emperadores, reyes y mandones en una nación, los cercanos, se dedican a ganar su gracia y aceptación; unos con habilidad y otros con sumisión, pero buscan la preferencia por todos los medios. Las excepciones son contadas.
En 2018, al comienzo de la administración lopezobradorista, el zacatecano figuraba como el colaborador consentido, cada semana un desayuno con el presidente, en Palacio Nacional.
Encuentro que compartían en las redes sociales, con el pleno gozo del senador.
Ya han pasado meses que el legislador dejó de ser invitado a los desayunos, fue excluido del grupo de corcholatas y ha tenido diferentes variedades de actitudes: Unas lo muestran rebelde y otras revestidas de docilidad, pero la evidencia de que está fuera del ánimo presidencial por Morena, ya no hay lugar para dudas.
Animadversión presidencial
Recientemente, Monreal señaló a Claudia Sheinbaum de haberlo acusado con AMLO, de que él apoyó a Sandra Cuevas para ganar, por el PRI, la Alcaldía Cuauhtémoc y eso conlleva a dar una luz, para entender la animadversión presidencial que lo tiene apartado de Palacio y lejos de la candidatura que busca, por Morena.
Incluso, declaró para Forbes: Cuando no fue invitado a una reunión de Morena en el Estado de México, Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política, Jucopo, del Senado, señaló que, si lo seguían excluyendo, no tenía nada qué hacer en el partido. Obvio, se refirió a Morena.
Bien, el Grupo Plural afirmó que al votar en abstención la reforma del control de la Guardia Nacional a la Sedena, el senador Monreal Ávila quedó mal con Dios, que es la UNAM y con el Diablo, refiriéndose a Morena. Más nítido, fue ambiguo, impreciso o bien, Dos caras.
En un Twitter, la fracción sin partido integrada por los senadores Nancy de la Sierra, ex PRI; Alejandra León, ex Morena; Emilio Álvarez Icaza, ex PRD; Gustavo Madero, PAN; y Germán Martínez, ex PAN y ex Morena, invitaron al descontrolado político a definirse.
Así va Monreal, muchos devaneos, inseguridad, habilidad no se discute, pero su futuro es incierto. Se observa cada vez más lejano no sólo de Morena, sino de YSQ, después de 20 años de constancia al lado de AMLO.

