Francisco Rodríguez*
Cuando aún faltaban poco más de 50 días para que concluyera el periodo para el que fue designado, y sin que aparentemente existiera una “causa grave” para que presentara su renuncia, como marca la Constitución que supuestamente defendió durante 14 años, el genuflexo Arturo Zaldívar entregó su carta de renuncia a ¡Andrés Manuel López Obrador!
¿Muestra de celos, soberbia o hasta desprecio hacia la ministra presidente de la SCJN, Norma Piña, ante quien obligadamente debió haber dimitido? O ¿una muestra más de que su dependencia y su lealtad estuvieron siempre al servicio del Ejecutivo encabezado por AMLO y no del Poder Judicial, ni de la Carta Magna, ni mucho menos de la ciudadanía? ¿Quién responde?
Ahí en la misma Suprema Corte cayó otra granada de mano
En las oficinas de la señora Yazmín Esquivel. Un juez federal declaró ilegal la decisión de un juez local que pretendió blindarla por tiempo indefinido, en el caso del supuesto plagio de sus tesis de licenciatura.
Eduardo Hernández, Juez Cuarto de Distrito en Materia Civil, concedió el amparo a la UNAM, contra la orden dictada el 22 de mayo por el Juez 60 Civil de la Ciudad de México, José Manuel Salazar, quien desde abril ha impedido a la Máxima Casa de Estudios emitir su resolución en el proceso por el presunto plagio.
Ahora sólo falta conocer qué concluyeron los tribunales universitarios, lo que muy probablemente suceda antes de que Enrique Graue deje el principal despacho de la Torre de Rectoría.
Sosa y escasamente creíble la excusa de Leonel Cota
Ante el escándalo internacional provocado por el enorme decomiso de drogas en costales con el logotipo de Segalmex, a cargo de la aduana de Hong Kong. Recuerde usted que, desde líneas arriba, vengo platicándole de criminales. ¿Por qué creer, entonces, que la corrupta dependencia no exporta, como dice su director? ¿Es creíble que hayan clonado sus costales? ¿De verdad los cuatroteros son blancas palomas como dicen ser, pese al cúmulo de fechorías que conocemos?

¡Sólo faltó Fidel Velázquez!
En la reunión de la “corcholata” favorecida Claudia Sheinbaum con vetustos líderes sindicales. El rancio ambiente rememoró los viejos mejores tiempos del fallecido líder cetemista.
Y como sucede año tras año, los diputados federales se enfrascarán desde este miércoles y “hasta morir” en la discusión de las reservas que los opositores al régimen de la 4T presentaron a la iniciativa de Ley de Egresos de la Federación para el próximo año.
Discusiones estériles, aunque ganaran con el apoyo de los diputados que se dicen fieles a Marcelo Ebrard. ¿Y sabe usted por qué? Pues porque a final de cuentas, la Secretaría de Hacienda hace lo que le viene en gana –o lo que le ordena el dictador de Cuarta… Transformación– con las partidas etiquetadas.
Todo ello a ciencia y paciencia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que encabeza un irreconocible David Colmenares, otrora crítico y hoy sumiso ante la pandilla guinda encabezada por el criminal AMLO.
Y por hoy es todo. Le deseo, como siempre, ¡buenas gracias y muchos, muchos días!


