El correo electrónico o e-mail, se ha convertido en un recurso fundamental en la dinámica de las empresas, organizaciones e instituciones, incluso de las personas, y tiene su propio protocolo (normas de uso) que, si lo manejas en forma adecuada, lograrás el propósito que buscas cada vez que envíes uno.
A decir del Maestro en Recursos Humanos, Israel Jacob, existen prácticas que debes evitar si deseas mantener buenas relaciones profesionales y personales, proyectar una buena imagen y conseguir ese empleo deseado.
Nunca dejes vacío la etiqueta de Agregar un Asunto
Por las prisas, resulta común que candidatos jóvenes envíen sus postulaciones con el campo de asunto: vacío. Empero, ello es un grave error, porque demuestra desinterés y descortesía al destinatario por parte del remitente, es decir, de ti.
Si buscas que tu correo sea leído, debes evitar que se pierda entre los que recibe la persona a la que le enviarás, pero esfuérzate por transmitir un mensaje breve y claro.
Cuida las formas
Empieza con un saludo, explica el asunto, despídete en forma cordial y rubrícalo. Cuida tu ortografía y signos de puntuación.
Si lo requieres, utiliza un corrector de texto y evita los excesos.
¿Mayúsculas o minúsculas?
Visualmente, escribir todo en mayúsculas es desagradable. Además, refleja un tono agresivo de tu parte. ¡Claro!, tampoco escribas todo en minúscula.
Utiliza adecuadamente el arte de escribir: Inicia con mayúscula, en cada oración.
Utilizar las listas de contactos, ¡cuidado con Responder a todos!
Por descuido, al momento de enviar un mensaje, se utiliza la opción Responder a todos, enviando a los destinatarios una cadena de mensajes. Ello, puede generar molestias y confusiones.
Nunca respondas, si estás enojado
A través de un email, jamás te atrevas a responder algo que te molesta o desagrada. No expreses tus emociones; en persona, se solucionan las controversias.
Ahora sí, estás listo para enviar todos los correos eléctricos que requieras.
