Blindaje financiero contra la crisis climática: Recursos de mitigación no podrán reducirse año con año.
Ivette Sosa
Con el objetivo de garantizar la estabilidad financiera de las políticas ambientales y adoptar un enfoque estrictamente preventivo, el diputado Julio César Moreno presentó una iniciativa para reformar la Ley General de Cambio Climático.
La propuesta modifica la fracción XXIV del artículo 7° de dicho ordenamiento. Su propósito central es obligar a la Federación a diseñar previsiones presupuestales anuales destinadas a la mitigación y adaptación climática que, en términos reales, nunca sean inferiores a los recursos aprobados en el ejercicio fiscal inmediato anterior.
Candado presupuestal contra la inflación
El proyecto busca resolver la insuficiencia de la redacción actual de la ley. Aunque el marco vigente reconoce la importancia de financiar la política ambiental, carece de parámetros mínimos que protejan los recursos de los efectos inflacionarios o de posibles recortes en el corto plazo.

Con este candado financiero, el legislador plantea proteger de forma prioritaria la infraestructura pública, la biodiversidad y la producción agrícola ante fenómenos extremos como:
- Sequías prolongadas y estrés hídrico.
- Huracanes e inundaciones recurrentes.
- Pérdida acelerada de ecosistemas.
- Coordinación, transparencia y rendición de cuentas.
La reforma turnada a la Comisión de Cambio Climático y Sostenibilidad también mandata que la asignación de fondos se defina en estricta coordinación con las dependencias competentes. Esta planeación interinstitucional tiene como fin optimizar el destino del dinero público.
Así, el Estado mexicano contará con mecanismos más eficientes para el seguimiento del gasto, facilitando la evaluación de resultados y consolidando una rendición de cuentas clara en materia de sostenibilidad.

