Mary Sandoval*
En días recientes, el presidente AMLO estuvo nuevamente en el ojo del huracán con la declaración que dio acerca de las críticas recibidas por la “contratación” de los 500 médicos cubanos. Esto fue lo que dijo: Entonces, ya una vez que contratemos a todos los médicos (del país), y que sabemos que nos van a hacer falta y sobre todo en el medio rural, en las comunidades más apartadas, vamos a contratar a 500 especialistas médicos cubanos. (…) Y eso tiene a los conservadores muy enojados.
Pues, ¿Saben?, ¡Que se vayan al carajo!, porque lo primero es la salud del pueblo. Los médicos son de México o son de Cuba, o son de Francia o son de Estados Unidos, pero los médicos son para curar a la gente.
Este gobierno (o intento de gobierno), especialmente por parte del Ejecutivo, se ha caracterizado por ofender, sin reparo, a quienes están en contra de sus decisiones y caprichos. Decisiones que, evidentemente, perjudican a los mexicanos.
¿Por qué hacer esas descalificaciones?
Queda claro que a López le da mucho coraje que no se cumplan sus caprichos, le molestan los contrapesos. No le gusta que le digan sus verdades.
De hecho, el Bulto López, constantemente nos manda al carajo, a todos los mexicanos y a todas las instituciones, que no se alinean a sus órdenes, que él supone son cuasi divinas.
Recordemos algunos hechos, que ya son del todo conocidos, donde el tabasqueño, sin pudor alguno, nos ha mandando al carajo. Veamos:
Abrazos, no balazos y hasta librazos: Con la creación de la Guardia Nacional; el recorte del
presupuesto al sector de seguridad pública; el considerar a los delincuentes como seres humanos;
los señalamientos del pago de López Obrador a los presuntos favores recibidos por parte del crimen organizado.
Las dádivas que se les da a los jóvenes (los llamados ninis); la gran ideota de la esposa del presidente, Beatriz Gutiérrez Müller, que es que los delincuentes se pongan a leer libros, reflejo de que no existe una política de Seguridad Nacional en la Agenda Pública del Gobierno, que han dado como resultado que el número de homicidios dolosos haya aumentado exponencialmente.
En estos últimos días, ha habido por lo menos dos masacres en Celaya, Guanajuato, en donde murieron por lo menos 30 personas; se dice que fue por las disputas entre los Cárteles Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el de Santa Rosa de Lima.
El presidente dijo, en uno de sus circos mañaneros, que no hay masacres y hasta se burló. Tal parece que al Ejecutivo no te importa la vida de nadie.
Desaparición de fideicomisos: López tiene como caprichos principales sus “grandes obras”: Tren Maya, Refinería Dos Bocas y Aeropuerto Santa Lucía. Los recursos se han obtenido de brutales recortes a diversos rubros prioritarios como salud, educación y seguridad pública, entre otros.
Dentro de esos recortes, también se eliminaron fideicomisos como el FONDEN, que se usaba para después de un desastre natural; los fondos que se tenían dentro del Seguro Popular para la atención de enfermedades graves. Y puedo mencionar otros fideicomisos más. El caso es que López pregona que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre, pero omite decir que su proyecto gesta un país bananero, con un pueblo muy pobre, en la miseria.

Salud: El cambio en la compra y adquisición de insumos y medicamentos han dado como resultado el desabasto; así como el uso indiscriminado de las vacunas contra Covid-19 para fines políticos.
López Obrador ya se acabó todo el dinero que habían dejado los gobiernos anteriores para fondos catastróficos y ya exprimió los recursos de las diferentes dependencias federales. Pero, el tabasqueño, no tiene llenadera. Hace unos días se anunció el cierre de hospitales psiquiátricos, porque los enfermos mentales, se pueden curar en casa (sic).
El nulo apoyo a la población: Es de todos sabido que en este gobierno, los programas de apoyo a
las mujeres fueron cancelados, como por ejemplo los centros de apoyo para mujeres en situación
de violencia; las estancias infantiles, en donde las mamás (y papás también) dejaban a sus hijos
para irse a trabajar; la cancelación de apoyos para tratamiento en contra del cáncer de mama, entre
otros.
Por si ello no bastara, puso fin a las escuelas de tiempo completo; sin olvidar el cambio que se piensa hacer a los planes de estudios de educación básica (entre éstos la desaparición de los grados escolares); en el fondo, el querer adoctrinar a los niños para adorar al trasnochado mesías y su gobierno.
Economía, empleos: En este rubro, haré mención de que en los gobiernos neoliberales, como llama López a sus antecesores, se llevaba un ritmo de crecimiento del 2% al 2.5% anual. Su promesa de crear 2 millones de empleos en 9 meses, fue igual de creíble que la promesa de campaña de que la economía crecería a una tasa de 6%.
Educación: La reforma educativa del 2013, hecha en el gobierno de Peña Nieto, buscaba mejorar la calidad educativa; quizás no era perfecta, pero si hubo mejoras. Desde que López tomó posesión del cargo de presidente, inclusive desde su campaña presidencial, decía que esa reforma no servía, que a los maestros no se les tomó en cuenta. Así que optó por derogarla, y decidió que se volvería al sindicalismo charro.
La censura y asesinato de periodistas: López Obrador conoce muy buen como era el manejo de los medios de comunicación en los gobiernos del viejo PRI (Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo y Miguel de la Madrid) pues, en esa época, quien dictaba la línea era la Secretaría de Gobernación, y nadie podía salirse de ahí. Hoy, el famoso estate quieto, significa que periodistas independientes deben dejar de investigar aspectos de la vida y gobierno de AMLO.
La amenaza velada de que no deben de denunciar los actos de corrupción, ni que el crimen organizado está coludido con funcionarios de todos los niveles de gobierno.
Según el Bulto, dice que no se persigue a ningún periodista, que en su gobierno se valora la libertad de expresión; pero de ser cierto ello, no habría más de 60 periodistas asesinados en estos casi 42 meses de su gobierno. Tan solo en lo que va del 2022, van 11 periodistas ultimados.
Constitucionalmente, ya falta poco menos para que López se vaya a su rancho, La Chingada, en Palenque, Tabasco; empero, politólogos sostienen que el señor, si lo permiten los mexicanos, seguirá muy activo moviendo a sus fieles corcholatas. Al final de cuentas, su máximo es: ¡Que se vaya México al carajo!
Fotos: Mizter_X94/Pixabay


