Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden*
En una entrevista concedida a la estación de televisión alemana Phoenix vor, la excanciller alemana, Angela Merkel, habló por primera vez al público. Interrogada sobre la guerra de Ucrania, respondió que ella había hecho todo lo que estaba en su poder para evitar que estallase esa guerra; impulsó con vigor el cumplimiento de los acuerdos de Minsk.
Inclusive, en la segunda mitad de 2021, cuando se realizaban maniobras militares rusas, Merkel y el presidente Macron exigieron a la UE (Unión Europea) que iniciara una iniciativa renovada de Minsk, la cual, sin embargo, subrayó Merkel, no fue aceptada por todos los miembros de la UE.
Merkel utilizó la palabra “tragedia” para describir lo que está sucediendo en Ucrania. Creo que la decisión de Putin es un error mortal y trágico, dijo. Ella sigue fascinada por la cultura y la literatura rusa y recordó las muchas conversaciones que sostuvo con el presidente Putin en los años en los que era canciller, cuando hablaron, por ejemplo, de cambios en el permafrost a causa del clima global. La tragedia se hizo grande, ya que me gusta Rusia. No creo que prohibir la literatura y la cultura rusa ayude de algo.
La excanciller fue muy franca en lo que respecta a su decisión de construir el gasoducto North Strem II. Recordó que en el verano boreal de 2021 se reunió con el presidente Biden para analizar con él este proyecto y la posibilidad de convencer al gobierno de Estados Unidos de deponer su tremenda resistencia a él.
Estaba enojada porque los estadounidenses habían sancionado a nuestras compañías por el proyecto North Strem II. ¡No pueden hacer eso!, dijo Merkel.
Como resultado de nuestra conversación, el presidente Biden sugirió una declaración conjunta en la que se incluyera la conditio sine qua non de que el gas pasaría por Ucrania. Si el gas fuera utilizado como arma el proyecto estaría muerto, y, agregó, eso es lo que está pasando ahora cuando Minsk y el North Stream II se han vuelto historia y la diplomacia ya no está en los planes.
¿Estrategia de salida?
En el telón de fondo de su entrevista vale la pena mirar las diferentes afirmaciones de historiadores militares, así como las del decano de los diplomáticos, Henry Kissinger. Lo que tienen en común es que, aunque a duras penas critican la guerra, desde el punto de vista político real están pidiendo con urgencia una “estrategia de salida”.
Un ejemplo es el historiador militar Erich Vad (21 de mayo en Deutschlandfunk) quien dijo en entrevista que los rusos determinan cuándo, dónde y con qué poder militar golpearán el Este y el Sur de Ucrania. Subrayó que militarmente desplegaron sus fuerzas de una forma amplia, con Rusia dueña del aíre, algo de lo que Ucrania carece. Ucrania depende de las entregas de armas de Occidente, pero estas tienen que transportarse por más de mil kilómetros sometidos con frecuencia a los ataques aéreos del lado ruso, dijo Vad. Observó también que luego de la capitulación de Mariúpol, los rusos pudieron incrementar sus fuerzas militares contra los que había sucedido en el principio de la guerra, cuando muchas cosas no marcharon como los rusos habían planeado y cuando muchas cosas se calcularon mal.
La reciente propuesta de Italia para iniciar los diálogos de paz de inmediato mereció los encomios de Vad. También evaluó positivamente que por primera vez desde el comienzo de la guerra los dos jefes de los estados mayores de Rusia y de Estados Unidos conversaran por teléfono. Vad concluye con que “una guerra larga no puede ser nuestro objetivo”.
Muy similar fue el comentario del historiador militar austriaco Dr. Markus Reisner (de la Academia Militar de Viena), quien fue entrevistado por la “nty” (canal de televisión alemán) el día 96 de la guerra.
Reisner habló en detalle de las operaciones militares tácticas de los rusos en Donbás, a las que calificó de movimientos de pinzas clásicos, junto con los factores: terreno, área, tiempo y poder de información y militar. La mayoría de las batallas han ocurrido en torno de Kramatorsk, Sloviansk y Severodonetsk, dijo. La cuestión es cómo cerrar los cuarenta kilómetros del cerco.
Según él, el desgaste dentro del tiempo es un factor para el que los rusos están usando la artillería masivamente: y esto ha tenido efectos negativos en la capacidad de lucha de los soldados ucranianos.
Un factor que modificaría la relación de fuerzas podrían ser los drones kamikaze Swtchblade 300. Por el momento causan pánico, dijo Reisner.
Cada vez vemos más y más brigadas destruidas y el Ejército ucraniano sufre por el desgaste, mientras que el Rusia despliega más refuerzos. Si Estados Unidos no entrega pronto los lanzacohetes múltiples MLRS a Ucrania, entonces Rusia habrá decidido la lucha en Donbás a su favor, afirmó.
Lo que el presidente Bien ha prometido hasta ahora es puramente simbólico. Mencionó que el Presidente ucraniano, Volodomyr Zelensky, habló de entre 100 muertos y 500 heridos al día: es decir, 3000 muertos y 6000 heridos en un mes.
Eso es enorme, la asistencia médica es precaria. En los hospitales de Bajmut Sliovainsk y Kramatorsk sólo hay amputaciones, no cirugía reconstructiva. La mayoría de los soldados mueren en el camino al hospital o en el frente…
Reisner subrayó que por el momento 95 por ciento de Cherson está conquistado por los rusos, Saporishia, aproximadamente 70 por ciento, Donetsk 60 por ciento y Lugansk 97 por ciento.
Destacó que, desde la séptima semana de la guerra, los rusos han concentrado sus fuerzas en el Donbás, habiéndolas relocalizado en el Este en 10 días, lo cual es una “obra maestra de la logística” bajo el mando del general Alexander Dvormikov. “Tomó decisiones a la par de la vieja doctrina militar soviética, en la que cada ataque se prepara con fuego pesado de artillería. Desde entonces, los ucranianos de Donbás están bajo fuego pesado de artillería. “Los rusos, aunque también han sufrido grandes pérdidas, cuentan con la superioridad aérea, puede atacar con misiles de crucero y con misiles tácticos, tienen combustible, infraestructura, como puentes y barracas para sus soldados.
Su pronóstico fue que si en el campo de batalla no sucede una “sorpresa” real (enjambres de drones kamikaze o 100 lanzadores de cohetes múltiples provenientes de Estados Unidos)
Rusia decidirá la lucha en Donbás con todas las ventajas, es decir, si los ucranianos no tienen capacidad militar efectiva para proceder contra la artillería rusa, las tropas rusas a finales del verano o en el otoño habrán tomado el Donbás parte por parte y los rusos podrán entonces decir que liberaron a las repúblicas populares (las dos zonas separatistas), el lado ucraniano podrá decir la victoria es nuestra, pero no cumplimos con lo que exigía el campo de batalla o las negociaciones, optamos por una ofensiva de primavera.
Agregó que en el invierno que viene, las poblaciones europeas serán golpeadas por la una inflación galopante, por el alza de precios, y esto tendrá que tenerse en cuenta si se quiere dar una respuesta sobria.
*MSIA Informa

