Desde su campaña presidencial, López Obrador emprendió una política de acercamiento a las comunidades mexicanas en Estados Unidos. Su preocupación y empeño se reflejó en consolidar las bases de la política exterior hacia América del Norte y la ratificación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, hoy conocido como TMEC. ¡No todo fue exitoso! La actual presidenta Sheinbaum, deberá enmendar errores y mejorar acciones.
Bernardo Méndez Lugo*
En nuestra opinión, se debe fortalecer la labor del Instituto para los Mexicanos y Mexicanas en el Exterior (IMME), Oficina clave de la Cancillería y la red de 53 consulados en EEUU con mejores condiciones laborales de centenares de empleados locales y de personal del servicio exterior, que actualmente sufren la inflación en diversas circunscripciones consulares con salarios insuficientes y problemas evidentes en rentas de casa y educación de sus hijos.
Solo la renta de vivienda ya absorbe hasta la mitad del salario de una buena parte de funcionarios y empleados locales en EU y seguramente en otros países de gran carestía también.
El historial de las políticas del gobierno mexicano hacia las comunidades mexicanas, fue iniciada formalmente en 1990, con la institución del Programa para las Comunidades Mexicanas en el Extranjero (PCME) por el entonces Canciller Fernando Solana Morales.
Sin embargo, diversos testimonios indican esfuerzos importantes de acercamiento con las comunidades mexicanas en EU desde el gobierno de Luis Echeverría (1970-1976) indicó la Mtra. Graciela Orozco Morena, pionera del acercamiento gubernamental de México a las comunidades mexicanas en la Unión Americana, entrevistada por América Sin Muros.
Es importante señalar como antecedente, que en el sexenio del presidente Fox, durante casi dos años operó la Oficina Presidencial de Atención a Mexicanos en EU, encabezada por el Dr. Juan Hernández, quien generó un fuerte activismo y presencia en los EU pero la experiencia mostró poca capacidad de respuesta a las demandas generadas y a sus ofertas de asistir diversas necesidades de las comunidades mexicanas en nuestro vecino del norte.
En la práctica, se desarrolló con frecuencia un espacio de conflicto entre esa Oficina Presidencial con las labores de Protección y Atención a Comunidades Mexicanas de la propia Cancillería y de los consulados mexicanos en la Unión Americana.

El fenómeno es interesante y aleccionador para redefinir tareas, estrategias y objetivos en la política de acercamiento.
El activismo del Dr. Juan Hernández mostró que su efectividad y capacidad de interlocución con actores importantes en EU –no necesariamente con resultados palpables en todos los casos-, se basó en tres factores que deben estudiarse en las acciones del IMME y la Cancillería:
Respaldo total del Presidente de la República y fortalecer la presencia del IMME y las tareas de otras secretarias de Estado como Salud y Educación, con nuevas estrategias en un contexto antiinmigrante en muchas regiones de EU, con conocimiento amplio del contexto estadounidense nacional y regional y capacidad de establecer contactos en la propia lógica de los interlocutores tanto en español como inglés y una disposición abierta al diálogo e interacción intensa con las comunidades mexicanas en el Coloso del Norte.
De la experiencia, logros y limitaciones de la desaparecida Oficina Presidencial para Migrantes, del IMME y de la propia tarea consular, se pueden desprender importantes enseñanzas para las acciones actuales y futuras del gobierno de México a favor de las Comunidades Mexicanas en el Extranjero.
* Mi experiencia docente y de investigación por más de 20 años en mi vinculación universitaria en UAM-Xochimilco CdMéxico (Octubre 1974-Mayo 1996). Fundador de UAMX, diplomático de carrera en retiro y actualmente consultor en temas de migración internacional. Para entrevistas por correo: consulmendez@yahoo.com
Imágenes: indicepolitico.com/ Luy

