July Buendía
Si quisieras hablarme,
Decirme algo.
Si tus ojos cerrados,
Se postraran en mí,
Al segundo del cambio.
Si tan sólo,
Escuchara tu vida en respiros calmados,
O agitados bailando,
En aquellas perlas inquietas,
Que mil veces has contado.
Pero no,
No puedes.
Si desearas mi reflejo en el tuyo,
Tanto como mi mar hacerte ola,
Y consumirte.
Si momentáneamente quisieras,
Despegar de mi carne,
Mostrando la blancura de tu boca,
Manchada de mí.
Si por un instante,
Un inimaginable instante,
Lucieras querencia,
Cautiva y opalina,
Bragada y mansa,
Tan mía…
Pero no,
No quieres.
Abre los ojos,
Búscame,
Ármame,
Y contempla tu obra.
Eres mago del azar.
Tienes ansias,
Tienes maldad.
¡Hazlo ya,
Antes de mi partida!
No.
No debes.
Sigue entonces así:
Perdido en mi carne,
Y disfrutando mis profundidades…
Sigue así…

