El presidente de Kazajstán, Kassym-Jomart Tokayev, solicitó ayuda al Kremlin y sus aliados de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), para hacer frente a las protestas que estallaron este domingo 2 de enero, tras el incremento del precio del gas natural en aquel país.
Tokayev aceptó la dimisión del gobierno y declaró el estado de emergencia en Almaty y Mangystau.
La policía desplegó gases lacrimógenos y granadas paralizantes para sofocar los disturbios que se agudizaron la noche del martes.
Reportan 8 policías muertos
Vladimir Putin envió anoche una fuerza de mantenimiento de la paz a la vecina Kazajstán, luego de que manifestantes prendieron fuego a la alcaldía y quemaron varios vehículos en la calle.
Funcionarios kazajos aseguraron que ocho uniformados fallecieron en los disturbios; empero, el Ministerio del Interior de Kazajstán no reportó cifras sobre víctimas civiles.

