El expresidente Donald Trump reclutó a alguaciles y otras fuerzas de seguridad locales para arrestar a indocumentados, lo que provocó olas de terror en comunidades migrantes de diferentes partes de los Estados Unidos.
Según el diario The Washington Post, el magnate neoyorquino recurrió a un polémico convenio federal llamado 287(g), en el que se confiere a los cuerpos policiales la capacidad de interrogar y detener a inmigrantes sin documentos, una labor que recae generalmente en las autoridades federales.
El alcance de dicho convenio fue limitado en 2012 por Barack Obama (2009-2017), pero tras arribar Trump a la Casa Blanca, en 2017, reclutó a alguaciles conocidos por su xenofobia hacia los migrantes.
En febrero de 2017
John F. Kelly, entonces secretario de Seguridad Nacional, envió instrucciones al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), encargado de detener a los migrantes dentro de la Unión Americana, para que expandiera “el mayor grado posible” del convenio 287(g).
Apunta el influyente rotativo que entonces ICE empezó a solicitar reuniones con alguaciles y otras agencias locales, para pedirles que se unieran al frenético convenio.

