junio 17, 2026

Un mundo carente de disuasión

Un mundo carente de disuasión

MSIA Informa

En su octavo mes, la guerra en Ucrania llega a un momento de peligro extremo, en el que el gobierno de Kiev y sus partidarios en Washington, Londres y Bruselas están absolutamente obsesionados con la perspectiva poco realista de una victoria militar sobre Rusia; debido a la premura para componer su resquebrajada hegemonía, recurren a una escalada de provocaciones capaces de trasbordar a un punto de ruptura, en el quela opción del uso de armas nucleares deja el campo de posibilidades para el de probabilidades. Tales acciones van desde el asesinato de la periodista Darya Dugina en un suburbio de Moscú, hasta el sabotaje de los oleoductos Nord Stream y los bombazos en el puente, del eestrecho de Kerch, conexión de Crimea a Krasnodar, efectuados con la anuencia y/o la supervisión de agencias y servicios de inteligencia militar estadounidenses y del Reino Unido. A ello se suma la injerencia directa de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el conflicto, suministrando masivamente, armas y equipos, inteligencia táctica, mercenarios y otros recursos, además de la presión sobre Kiev para evitar cualquier negociación con Moscú.

En este escenario, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, cuya senilidad no se puede ocultar, desafió con el posible uso de armas nucleares, recordando el lapso más grave de la Guerra fría, la Crisis de los Misiles de Cuba de 1962, hasta ahora el episodio en que el mundo estuvo más cerca de un intercambio nuclear.

Irónicamente, la crisis que cumple 60 años este mes

Llevó a los líderes de las superpotencias estadounidense y soviética a un entendimiento basado en la disuasión mutua, que, hasta el final de la Guerra fría, tres décadas después, logró evitar nuevas situaciones análogas. Sin embargo, fue precisamente la sensación de triunfo de los gobernantes s gobernantes de Estados Unidos después del desplome de la Unión Soviética lo que lo llevó a desmantelar los acuerdos restrictivos de armas nucleares establecidos después de 1962. Con el agravante de que los actuales líderes estadounidenses y europeos ni siquiera se pueden comparar con los de esa época, cuando estadistas como John Kennedy (EE.UU.), Charles de Gaulle (EE.UU.), Konrad Adenauer (Alemania Occidental) y Harold Macmillan (Reino Unido) estaban en funciones.El propio primer ministro soviético Nikita Krushchov jugó un papel crucial en sofocar la crisis, estableciendo un canal de comunicación paralelo con el presidente Kennedy e imponiéndose a los radicales que lo rodeaban, que no tenían nada que envidiar de los belicistas estadounidenses. Para el general de Argentina y profesor de estudios estratégicos Heriberto Auer, el drama del momento actual se torna más peligroso por la carencia del andamiaje que proporcionaban los acuerdos de limitación de armas que se fueron a pique, lo que conduce a muchos a delirar que podrían ganar una guerra nuclear.

De manera que, por la insensatez que se apodera de los gobernantes actuales del occidente liberal, el mundo nunca ha estado más cerca de lo que una vez parecía impensable.

Foto: WikiImages

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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