La Comisión de Pesca, que preside la diputada María del Carmen Bautista Peláez (Morena), se reunió con el director general del Instituto Nacional de Pesca (Inapesca), Pablo Roberto Arenas Fuentes, y funcionarios de ese Instituto, para conocer la situación actual de la pesca y la acuacultura en México.
Dijo que el objetivo es profundizar en el análisis de las actividades realizadas por el Inapesca y, con ello, lograr en conjunto la realización de instrumentos que atiendan sus necesidades.
Consideró necesario trabajar en conjunto para tener las herramientas necesarias que generen una mejor legislación en beneficio del sector pesquero y acuícola.
El diputado Jesús Fernando Morales Flores (PAN) destacó la importancia de la permanencia del Inapesca. Estimó que la Comisión debe dialogar a profundidad este tema y ver la posibilidad de hacer una defensa de este instituto para que no desaparezca.
Externó su inquietud sobre cuándo dejar descansar al Mar de Cortés.
Claridad en los permisos
Del PAN, el diputado Riult Rivera Gutiérrez subrayó que se puede colaborar para fortalecer el tema de la pesca y que haya claridad en los permisos para pescadores. Pidió ser incluido en la conformación de los Comités de Administración Pesquera.
La diputada Ivonne Sabrina Díaz Tejeda (PRI) afirmó que las investigaciones son prioridad del Inapesca para tener un mejor desarrollo del sector.
Por su parte, el diputado Manuel de Jesús Narcia Coutiño (Morena) comentó que los pescadores de Chiapas necesitan que “nos reordenemos a través de comités”.

En su presentación “Pesca y Acuacultura en México, situación actual”, el director general del Instituto Nacional de Pesca (Inapesca), Pablo Roberto Arenas Fuentes, explicó que el organismo hace investigación específicamente para el manejo de la pesca y la acuacultura.
Aclaró que no dan permisos de ningún tipo, ni concesiones o regulación:
Lo que hacemos es producir ciencia; Inapesca recomienda vedas, cuotas, sistemas de pesca (pangas, barcos, redes, anzuelos, motores), capacitación, carta nacional pesquera y planes de manejo.
Informó que México produce un millón y medio de captura silvestre en términos generales y entre 400 y 500 mil toneladas de acuacultura.
Resaltó que la captura silvestre se encuentra a tope y si se trabaja muy fuerte en inspección, vigilancia, ordenamiento, en refinar las leyes y si se aplican todas, podríamos aumentar 20 por ciento nuestra capacidad de producción.
La acuacultura tiene gran potencial
Ahí sí se puede duplicar y triplicar lo que se produce en el corto plazo. Una rama de la acuacultura es la maricultura, el cultivo en el mar, sobre todo de especies de moluscos, almejas, mejillones que no requieren de alimentación.
Ahí está el gran negocio de la pesca en México y la acuacultura, apuntó.
En nuestro país, agregó, dos terceras partes de las pesquerías se encuentran en rendimiento máximo sostenible, 67 por ciento; el 15 por ciento de ellas tienen potencial de crecimiento, son pequeñas, locales, y el 18 por ciento están deterioradas.
Acotó que el único tema en donde la pesca ribereña tiene posibilidad de crecer a nivel nacional es la captura de la especie El Dorado, que en este momento está reservada a la actividad deportiva y no se puede comercializar.
Mencionó que el tema del cambio climático en la pesca y acuacultura no se ha empezado a manejar, por lo que es necesario introducir cambios en la legislación que lo consideren. Además, legislar para restaurar las pesquerías deterioradas, empoderar a los pescadores en las decisiones e incorporar a las mujeres en la actividad pesquera y acuícola.
Pedro Sierra Rodríguez, director de Investigación Pesquera en el Pacífico, afirmó que es necesario regularizar la actividad de los pescadores para que no tengan la necesidad de vender o malbaratar sus productos.
Indicó que la pesca ilegal e irregular, así como el incumplimiento de la normatividad, se traducen en un deterioro de los recursos pesqueros. Invitó a las y los legisladores a que los acompañen en la integración de los Comités de Administración Pesquera.

