Al impartir la conferencia magistral “¿Cómo transformar los servicios de suministro de agua, reúso y saneamiento en un factor de bienestar y desarrollo económico sostenible?”, José Mario Esparza Hernández, subdirector general de Agua Potable, Drenaje y Saneamiento de la Conagua, dijo que la responsabilidad del servicio implica un cambio en la racionalidad de las políticas públicas para orientarlas a los derechos humanos.
Consideró importante priorizar la construcción de infraestructura hídrica y de tecnologías no convencionales en localidad rurales, incorporar los mecanismos de participación para las organizaciones comunitarias en las reglas de operación del PROAGUA e implementar el diagnóstico nacional de comités comunitarios.
Propuso promover convenios de colaboración para el saneamiento de cuencas, capacitación a nivel técnico, administrativo y organismos operadores, fomentar las tecnologías sustentables para propiciar el equipamiento con celdas fotovoltaicas y bajar costos de operación, impulsar el reúso o subproductos de los procesos de tratamiento como el agua residual tratada, y reforzar el cumplimiento de las normas.
Puntualizó que los retos son fortalecer a las instituciones, incorporar la perspectiva de género para fortalecer los canales de participación y acceso a la toma de decisiones por parte de las mujeres, garantizar la prestación de servicio en cantidad y calidad adecuada, atender a las zonas vulnerables con enfoque de adaptabilidad al cambio climático, detener los esquemas de gobernabilidad, y buscar una mejor tarifa eléctrica y energías alternas.
Panel 1: “Avances en la infraestructura hidráulica, de agua potable y saneamiento para que sea inclusiva, eficiente y sostenible”
José Francisco Guajardo Valdez, vicepresidente nacional de Infraestructura Hídrica y Medio Ambiente de la CMIC, indicó que México atraviesa una crisis; se estiman pérdidas de agua potable del 40 por ciento por fugas, las aguas se tratan en 35 por ciento y el promedio de la inversión en los últimos años ha sido de 13 mil millones de pesos.
Si queremos un crecimiento sostenible, necesitamos más inversión; en los próximos 20 años, debe ser del orden de 50 mil millones de pesos, acotó.
Ildefonso González Morales, consejero de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México AIAM A.C, argumentó que la falta del recurso hídrico, saneamiento e higiene, es una de las principales causas de muerte en la niñez; la disponibilidad en México se redujo en un 60 por ciento en los últimos 50 años y se prevé que la tendencia continúe.
Debemos adoptar medidas para restaurar, proteger y promover el uso sostenible de los ecosistemas relacionados con el agua, e incrementar la inversión pública de abastecimiento, drenaje y saneamiento; sin los recursos necesarios, es imposible dar seguridad hídrica para todos.
El vicepresidente de Infraestructura Hidráulica de la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría CENEC, Moisés Nissan Schoenfeld, afirmó que para alcanzar la sustentabilidad y seguridad hídrica a nivel nacional es necesario realizar inversiones crecientes en obras nuevas y modernizar las que ya existen, contar con tecnología que permita reducir costos de mantenimiento y operación, así como incorporar sistemas de cogeneración de energía eléctrica en las plantas de tratamiento mecánicas o aireadores flotantes.
Enrique de Haro Maldonado, director general de SAPAL y miembro de la FEMCIC, consideró que se requiere del apoyo del municipio, gobierno estatal y federal para que el tema del agua no sea de subsidio porque el líquido tiene un costo que debe ser pagado dependiendo de la ciudad.
Los ciudadanos debemos ser conscientes que se tienen que pagar, de lo contrario no podemos darle vuelta a este tema. Estoy de acuerdo con una nueva ley que impone la federación en materia de saneamiento en norma 001, una nueva norma para cumplir con diferentes parámetros, pero cómo van a hacer los organismos operadores si apenas les alcanza para la nómina, enfatizó.

