El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, pidió a Estados Unidos que acepte que ya no será el “amo del mundo”.
El equilibrio está cambiando y Washington debe aceptar que su hegemonía está a punto de terminar, afirmó en un discurso en Rumania.
Sostuvo que China se ha convertido en una potencia manufacturera y ahora está superando a Estados Unidos y agregó que la resistencia de Estados Unidos a aceptar el cambio de poder podría resultar en un conflicto grave.
No hay ganadores eternos ni perdedores eternos, enfatizando que ninguna nación puede permanecer perpetuamente en la cima del mundo.
Según Orbán, Pekín ha promovido en tres décadas un cambio sustancial de su base industrial, algo que Occidente ha tardado casi tres siglos en promover.

