La reforma va por ciber-infraestructura verde: megaconstrucciones, plazas y escuelas deberán captar agua pluvial de forma obligatoria.
Ivette Sosa
Ante una sequía extrema sin precedentes que estrangula a más del 40 por ciento del territorio mexicano, el diputado Jericó Abramo Masso (PRI) presentó una ambiciosa reforma estructural para convertir la captación de agua de lluvia, en una política de estado obligatoria y permanente.
La iniciativa, turnada a comisiones de la Cámara de Diputados, busca frenar el desperdicio de millones de metros cúbicos de agua pluvial que hoy colapsan los drenajes y transformarlos en una fuente estratégica para el consumo doméstico, agrícola e industrial.
Las claves de la Nueva Política Hídrica Pluvial
La regla de los 500 metros: Toda nueva edificación pública que rebase esta superficie construida, estará obligada por ley a instalar sistemas de captación.
Privados bajo la lupa: Viviendas verticales, desarrollos residenciales, plazas comerciales, industrias, hospitales y escuelas particulares deberán incorporar infraestructura pluvial de forma obligatoria.
Prioridad de uso: El agua cosechada se destinará a sanitarios, riego, limpieza y procesos industriales. El consumo humano solo se permitirá si cumple estrictas normas sanitarias.

Conagua como árbitro
La dependencia federal diseñará el Programa Nacional de Captación y expedirá las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) para regular su filtración y almacenamiento.
La Federación otorgará subsidios, créditos blandos y deducciones fiscales a ciudadanos que instalen estos sistemas de forma voluntaria. Estímulos a la industria nacional: Hacienda (SHCP) creará incentivos fiscales específicos para los fabricantes mexicanos de equipos certificados de captación.
Escuelas y parques públicos
Los municipios deberán adecuar parques, mercados y oficinas. Por su parte, las escuelas públicas federales instalarán los sistemas de manera gradual conforme al presupuesto.
La captación de agua pluvial será catalogada legalmente como medida prioritaria de adaptación al cambio climático en los tres órdenes de gobierno.
El diputado Abramo Masso alertó que la escasez actual ya frena inversiones, golpea al campo y amenaza la viabilidad de las grandes zonas urbanas del país.
Es indispensable una reforma que convierta la captación de agua de lluvia en un componente permanente,sentenció el legislador, al argumentar que la infraestructura actual desecha el recurso y provoca inundaciones urbanas en lugar de mitigar la sobreexplotación de los acuíferos.
El proyecto de ley ya se encuentra bajo el análisis de las comisiones de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento, y de Cambio Climático y Sostenibilidad para dictamen.

