Del Sejm polaco a las urnas mexicanas: La captura de los tribunales se consuma en minutos, pero su reconstrucción es titánica.
Bernardo Méndez Lugo*
La arquitectura democrática descansa sobre la separación de poderes, donde el Judicial es la última defensa frente a mayorías coyunturales.
Pero la realidad es cruda: Politizar la justicia desde el poder es sencillo; despolitizarla y restaurar su independencia, es titánico.
La experiencia de Polonia es un espejo indispensable para México
Como explica la internacionalista Beata Wojna, ex embajadora de Polonia en México y profesora del Tec de Monterrey, la crisis polaca —“No hay un golpe de Estado. Es una crisis judicial que lleva varios años sin resolverse”— refleja con crudeza esa asimetría entre la facilidad para capturar tribunales y la dificultad para liberarlos.
Y el espejo hoy arde. Este 31 de octubre, la policía rodeó el Tribunal Constitucional de Polonia en Varsovia. Tres manifestantes detenidos por saltar la valla. El Presidente Karol Nawrocki interrumpió su viaje a Senegal para regresar de emergencia.
¿La causa? La jueza Anna Korwin-Piotrowska, nombrada por la mayoría de Donald Tusk, suspendió por un mes al presidente del Tribunal, Bogdan Święczkowski, y a su vicepresidente, por impedir trabajar a jueces electos por el Parlamento.
Wojna precisó en entrevista con José Cárdenas: “De hecho, tenemos un gobierno que funciona, el Parlamento también funciona. Tenemos un Tribunal Constitucional que fundamentalmente no funciona”. Descartó el “golpe de Estado” y ubicó el conflicto en cambios judiciales del gobierno anterior que nunca se resolvieron.
El reto es idéntico en Varsovia y Ciudad de México: Cómo recuperar la división de poderes, una vez que se desdibujaron las fronteras.
En Polonia la captura empezó en 2015 con Ley y Justicia (PiS). Con leyes ordinarias alteró el Tribunal Constitucional y controló el Consejo Nacional de la Judicatura (KRS), para “democratizar” y purgar élites comunistas.
La propia Wojna explicó en 2018: “El argumento del gobierno fue que en los 90 no se reformó el sistema judicial y hay jueces desde la época comunista”, pero “la reforma fue demasiado lejos limitando la autonomía”.
México siguió un paralelismo retórico innegable. Bajo la narrativa de erradicar corrupción y nepotismo, optó por lo radical: Sustitución total de juzgadores federales y locales por voto popular directo.
Ambos partieron de un diagnóstico similar —un judicial lejano—, pero comprometieron la independencia. Polonia apostó por captura cupular vía Sejm; México, por voto masivo.

La gran lección polaca es la disparidad temporal
Desmantelar contrapesos requiere solo mayoría disciplinada; reconstruirlos exige tiempo, reglas claras y capital político.
Cuando Tusk asumió en 2023, prometiendo restaurar el Estado de derecho tras multas de la UE a Polonia, chocó con nombramientos previos del PiS. ¿Cómo remover jueces irregulares sin violar inamovilidad?
Todo intento fue tildado de “venganza política” o “golpe blanco”, como denunció Święczkowski: “Es un golpe de Estado solapado. Un continuo abuso del Ejecutivo y Legislativo sobre el Judicial”.
México entra a ese laberinto con agravante: Descabeza la carrera judicial en todos los niveles, con incertidumbre logística sin precedentes y sin ancla externa como la Unión Europea.
Cuando la justicia se vuelve epicentro de polarización, la legitimidad colapsa
Si los jueces se perciben como cuotas partidistas —sea por designación cupular del PiS o por popularidad electoral en México—, sus sentencias pierden autoridad moral. Como advirtió Adam Bodnar, ex Ombudsman y hoy Ministro de Justicia polaco, reconstruir exige no solo leyes, sino confianza.
Mirar el espejo polaco hoy, con policías en la Corte de Varsovia, es advertencia urgente para México: Sin reglas claras, el Estado de derecho se diluye y quedamos a merced del poder absoluto.
Tres interrogantes para salir:
- ¿Se puede despolitizar un Poder Judicial usando las mismas herramientas de control político que se critican? Polonia suspende presidentes de Tribunal. ¿No reproduce la captura?
- Polonia tuvo como contrapeso a la Comisión Europea y al Tribunal de Justicia de la UE. ¿Con qué contrapesos reales cuenta México? ¿CIDH? ¿T-MEC?
- Polonia apostó por captura cupular (15 de 25 miembros del KRS designados por políticos); México, por voto popular masivo. ¿Cuál daña más irreversible la carrera judicial y la especialización técnica?
La lección está a la vista, de Varsovia sitiada a la Ciudad de México. Responder antes de que los tribunales se vuelvan oficinas de partido, es la urgencia.


