agosto 26, 2026

Alemania, el embrollo de la AfD

Alemania, el embrollo de la AfD

Un gran embrollo político surgió en Alemania recientemente cuando la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), la agencia de espionaje interna del país, divulgó un estudio que, hasta entonces, había permanecido en secreto, según el cual el terrorismo, AfD, por sus sigas en alemán, es calificado de movimiento extremista de derecha confirmando, debido a su naturaleza extremista, que desprecia la dignidad humana, entre otras acusaciones.

Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden (Alemania)*

En las elecciones federales de febrero, la AfD recibió casi 21 por ciento de los votos, que representa más de 10 millones de electores (cerca de 40 por ciento de los votos en los estados del Este). Ganando 152 diputados, un poco atrás de los 160 de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), se convirtió en el segundo partido alemán, siendo el más fuerte de la oposición.

De manera que intimidar al partido y a sus electores era la intención evidente del informe de la BfV, sección subordinada al Ministerio del Interior, encabezado entonces por la socialdemócrata Nancy Fäser. Dado que el partido respondió con una acción judicial urgente contra la agencia, esta declaró un “acuerdo de espera,” señalando que esperará el resultado de la demanda, lo que puede tardar algunos meses.

Este no es el primer intento de intimidación judicial contra la AfD. Anteriormente, en 2022 y 2024, el Tribunal Administrativo de Colonia y el Tribunal Administrativo superior de Renania del Norte-Westfalia ya habían calificado al partido de caso sospechoso, alegando indicios de esfuerzos para minar el orden democrático básico y libre.

El comunicado de la BfV afirma que la investigación partió de los actos del partido contra los principios centrales de la Constitución: Dignidad humana, democracia y Estado de derecho.

Concluye, además, que la “comprensión predominante del partido sobre el pueblo alemán, fincada en la “descendencia étnica,” es incompatible con el orden elemental democrático libre. AfD no considera, específicamente, a los ciudadanos alemanes con origen migratorio de países de influencia musulmana miembros iguales del pueblo alemán, conforme a lo definido por el partido o por criterios étnicos.”

El estilo y la forma de la maniobra

Remiten a una intriga preparada hace tiempo por la coalición “semáforo” del excanciller Olaf Scholz, para ser divulgada días antes de la toma de posesión del nuevo gobierno de Friedrich Merz (CDU).

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se manifestó de inmediato en X (antes Twiter) afirmando que “la agencia de espionaje alemana asumió nuevos poderes para vigilar a la oposición. Eso no es democracia -es tiranía disfrazada.”

Lo que es verdaderamente extremista no es la AfD, dijo, sino las políticas letales de migración con fronteras abiertas del establishment, a las que el partido se opone. Rubio aconsejó al gobierno alemán “revertir su curso político,” lo que provocó fuertes reacciones.

Aun así, bajo el mando de Annalena Baerbock, el Ministerio de Relaciones Exteriores, respondió:

Eso es democracia, la decisión es el resultado de una investigación completa e independiente para proteger nuestra Constitución y el Estado de derecho. Son los tribunales independientes los que tendrán la última palabra. Hemos aprendido con nuestra historia que los extremismos de derecha tienen que ser combatidos.

Foto: nikolaus_bader

A menos de que haya un caso criminal de terrorismo

En entrevista concedida al periódico suizo Weltwoche, el exdirector de la BfV, Georg Maassen, quien ocupó el cargo entre 22012 y 2018, se dijo “conmocionado” por el informe y con la instrumentalización del órgano por la política, específicamente, por Nancy Fäster, a quien consideró “cercana” al grupo radical de izquierda Antifa. Y mencionó otros ejemplos de abuso de BfV, como el del almirante Kay-Achim Schönbach, despedido en 2022 por sus declaraciones “políticamente controversiales” sobe Rusia.

Como recalcó Maassen, la BfV es una institución independiente (de acuerdo con la Constitución) y no se puede usar indebidamente para vigilancia política, a menos que haya un caso criminal de terrorismo, lo que evidencia la motivación política del suceso.

Maassen advirtió hay una gran división galopante en Alemania, cargada de odio y difamación

Esto contrasta con un escenario partidista en el que, en las últimas elecciones, el tradicional SPD obtuvo tan sólo 16 por ciento de los votos y los verdes no pasaron de 11 por ciento. Según él, aunque fuese verdad que AfD haya sido atractiva para muchos derechistas y radicales, la arrogancia demostrada por político como Fäster y en la CDU es una señal muy mala para el país. Para él, la CDU ve a AfD como una “competencia desagradable,” pero cree que el nuevo titular del Ministerio del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), “no se ensuciará las manos.” Y agregó que muchos son los que no se sienten satisfechos con el pedido de prohibición de AfD.

En otra entrevista con Weltwoche, el periodista Ralf Schuler (del canal de noticias News y del periódico Bild), profundo conocedor de la política de Berlín, observó que la principal línea de ataque contra AfD es su comprensión étnica de los pueblos, lo cual es realmente problemático, pero recalcó que quien quisiere preservar la tradición cultural alemana es calificado de “derechista.” Según él, el objetivo era demostrar la “monstruosidad de AfD” y retratarla como un elemento extraño, pero, al final, se trata de un partido que obtuvo 20 por ciento de los votos. En realidad, se trata de un partido no homogéneo, sino diverso.

Para Schuler, lo que sucede en Alemania con ese tipo de actitud militante es espionaje ideológico, lo que resultó evidente en la forma como se liberaron del exdirector de BfV, Maassen.

Recalcó que la prohibición de AfD sólo se podría hacer a partir de la decisión parlamentaria o del Consejo Federal. Pero lo que es cuestionable es “que se trate a un partido de oposición como si estuviese planeando un golpe contra nuestro orden democrático.”

En realidad, lo que sucedió en los últimos años en el país, con la pandemia de Covid-19. La guerra en Ucrania, el debate sobre las minorías, la migración, guerras de clases, etc., es que muchos ciudadanos se sienten totalmente inseguros y, muchas veces, hasta mentalmente enfermos. Todo eso es un veredicto contra el elector promedio, resaltó Schuler.

*MSIA Informa

Fotos: Pixabay

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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