Qué tal decir sin amar,
Amar sin tener,
Y tener sin mirar.
Suena divino
Posesión oblicua que acaba,
Que mata y remata,
Lo que eres,
Para dejarte sin ser.
Así nada más
Ayer,
Ayer tan sólo fue sueño,
Duradero e inerte,
Pero mío.
Sin permiso y sin fe,
…sólo mío.
Hoy,
Ojalá logres ser.
Acabo de visitar el fondo de una ola,
Que, tímida, se acercó a pedir permiso.
Lo negué y a cambio,
Fuerza y rumor hallé.
Y tú,
¿Cuándo acercarás tu mar,
Al nublado puerto que ofrezco?
Mis aguas se abren,
Mi arena se aparta.
Bahía en alta mar,
Sin aire,
Sin sal.
Sólo tacto divino,
Pero tacto al fin.
Un atardecer que espera,
Una noche que no llega,
Y este amor que convierte,
Pasiones en huracán.
Ardo,
Muero,
Y revivo,
Así:
Entre tus labios,
Rescoldo último de tu intimidad.
*Escritora, poeta erótica y periodista

