El cerebro permanece en sueño profundo mientras el cuerpo ejecuta conductas sexuales involuntarias.
Ivette Sosa
La sexsomnia, también conocida como sexo dormido, es un trastorno del sueño (una parasomnia) en el que una persona realiza conductas sexuales, mientras está profundamente dormida, explica a diarionoticiasweb.org el doctor Jerry Bahena, especialista en neurología.
Aunque el individuo puede tener los ojos abiertos y parecer despierto, su cerebro se encuentra en un estado de sueño profundo (fase NO-REM), por lo que generalmente no tiene memoria de lo ocurrido al despertar, refiere.
Las conductas observadas incluyen desde gemidos y masturbación, hasta intentos de interacción sexual con la pareja. Es más común en hombres, aunque también se presenta en mujeres, y suele manifestarse por primera vez en la edad adulta.
Al despertar, es común que la persona se sienta confundida, avergonzada o incluso culpable al ser informada de sus actos.
– ¿Ciáles son las posibles causas, doctor Bahena?
Esta condición suele compartir raíces con otros trastornos del despertar y puede estar vinculada a:
- Factores estresantes: Altos niveles de ansiedad o tensión emocional.
- Privación del sueño: Falta de descanso regular o fatiga extrema.
- Trastornos subyacentes: A menudo coexiste con la apnea obstructiva del sueño o el sonambulismo convencional.
- Consumo de sustancias: El alcohol y ciertos fármacos (como los hipnóticos) pueden desencadenar episodios
¿Existe tratamiento para este trastorno del sueño o parasomnia?
Éste se enfoca en resolver los detonantes y garantizar la seguridad:
- Higiene del sueño: Establecer rutinas estrictas para evitar la fatiga.
- Tratamiento de la causa base: Si existe apnea del sueño, el uso de dispositivos como el CPAP puede reducir drásticamente los episodios.
- Uso de fármacos: En algunos casos, médicos especialistas pueden recetar medicamentos bajo estricta supervisión.

Es fundamental consultar a un neurólogo o especialista en medicina del sueño, para obtener un diagnóstico preciso y descartar otras condiciones.
El entrevistado también recomienda tomar algunas medidas de seguridad en el hogar, como:
- Aislamiento preventivo: En casos donde los episodios son frecuentes o agresivos, dormir en habitaciones separadas de manera temporal, puede evitar situaciones de tensión o riesgo para la pareja.
- Entorno seguro: Instalar alarmas en las puertas de las habitaciones o sensores de movimiento que alerten a la pareja o familiares, si la persona se levanta.
- Eliminación de riesgos: Asegurar que el camino hacia la puerta o ventanas esté libre de obstáculos para evitar caídas, similar a las precauciones que se toman con el sonambulismo.
La sexsomnia puede confundirse o coexistir con:
- Convulsiones relacionadas con el sueño: Actividad eléctrica anormal en el cerebro que ocurre exclusivamente mientras se duerme.
- Trastorno del comportamiento del sueño REM: A diferencia de la sexsomnia, aquí el paciente “actúa” sus sueños, a menudo de forma violenta, durante la fase de sueños vívidos.
- Despertares confusionales: Episodios donde la persona parece estar despierta pero actúa con desorientación y lentitud mental.
Es muy importante -puntualiza el doctor Jerry Bahena-, que un neurólogo o especialista en medicina del sueño realice una polisomnografía (estudio del sueño) para confirmar el diagnóstico.
Enfatiza el experto que si la sexsomnia no se trata, las consecuencias pueden escalar de simples molestias a situaciones con graves repercusiones físicas, emocionales y legales. De ello hablaremos, en una siguiente entrega.

