La administración Biden propone una nueva regulación, para salvar el programa de inmigración clave de la era de Obama, el cual protege de la deportación a los inmigrantes sin documentados traídos a Estados Unidos cuando eran niños, un grupo que a menudo se describe como soñadores o dreamers.
El último intento de preservar el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, DACA, creado en 2012, es objeto de un litigio, pese a los esfuerzos de la administración demócrata para mantenerlo vigente, el cual evita la deportación de indocumentados.
Daca también estuvo bajo amenaza durante la era Trump, cuando el entonces mandatario neoyorquino intentó terminar el programa.
DACA
Brindaba un respiro temporal a los inmigrantes indocumentados que fueron traídos a Estados Unidos cuando eran niños.
Los beneficiarios, muchos de los cuales ahora son adultos, también reciben ciertas autorizaciones de trabajo.
El intento de la nueva regulación se da en medio de críticas contra la agenda de inmigración y ante el arribo de un río de personas sin documentos por la frontera entre Estados Unidos y México, que culminó en un campamento de migrantes debajo de un puente.
El dato
En julio pasado, el juez Andrew Hanen, del Distrito Sur de Texas, dictaminó que DACA violó la Ley de Procedimiento Administrativo, que dicta los procesos que deben seguir las agencias para implementar ciertas políticas.
Hanen bloqueó al gobierno para que no aprobara nuevas solicitudes para el programa, pero su orden también permitió que DACA continuara para los afiliados actuales mientras se litiga el caso.

