Mary Sandoval*
Hace poco tiempo, en Nueva Italia, Michoacán, integrantes de un grupo delincuencial, presuntamente del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), según algunas versiones, corretearon a miembros del Ejército Mexicano; los humillaron, los insultaron, y subieron el video a redes sociales.
La pregunta es, ¿Por qué el crimen organizado busca denigrar a las Fuerzas Armadas? ¿Por qué el presidente y el titular de Sedena lo permiten?
En mi artículo Las Fuerzas Armadas: de la cima del prestigio a la deshonra de ser mandaderos de AMLO, comenté que para México y el mundo, el Ejército y la Marina son dos instituciones baluartes que protegen la soberanía, la integridad y la independencia del país. Si esa es la función de las fuerzas armadas, entonces ¿por qué en el gobierno de López Obrador hacen de todo, menos proteger la seguridad interior del país?
El 1 de julio del 2019, el tabasqueño fue entrevistado por el diario La Jornada, y afirmó lo siguiente:
Si por mí fuera, yo desaparecería al Ejército y lo convertiría en Guardia Nacional, declararía que México es un país pacifista que no necesita Ejército y que la defensa de la Nación, en el caso de que fuere necesaria, la haríamos todos. (…) El Ejército y la Marina se convertirían en Guardia Nacional para garantizar la seguridad. (Pero) no lo puedo hacer porque hay resistencias. Una cosa es lo deseable y, otra, lo posible.
El mejor pretexto para denigrar a las Fuerzas Armadas por parte de este gobierno de pacotilla es, precisamente, la torpe e insulsa estrategia de “abrazos, no balazos y hasta librazos”.
Queda claro que a los castrenses mexicanos no les permiten hacer uso de sus armas. Lo dijo el propio Jefe de las Fuerzas Armadas de México, es decir, el presidente de la 4T:
En redes sociales circuló un video donde presuntos delincuentes van detrás de unas camionetas del Ejército, los van siguiendo, eso se usó para decir ¿en que país vivimos?, hasta personajes famosos, desde luego del partido conservador, hablando que no había autoridad, que como se humillan así. (…) Nosotros tenemos que reconocer la actitud responsable del Ejército, antes era distinto. Eran constantes los enfrentamientos y perdían la vida presuntos delincuentes, civiles y soldados y marinos y no les importaba a los de arriba. Es muy fácil decir haga valer la autoridad, no me va a temblar la mano, eso decían cuando estaba la vida de por medio de otros, de muchos.
López es omiso de que su gobierno tiene el monopolio legitimo del uso de la fuerza para salvaguardar la vida e integridad de las fuerzas armadas y de los mexicanos, que debe usarla para combatir al crimen organizado.
¿Por qué no lo hace?
Preguntamos: ¿Acaso encabeza una política de proteger a miembros del crimen organizado porque existen favores que debe pagar? ¿Tendrán alguna verdad los rumores de que sus campañas presidenciales del 2012 y 2018, fueron financiadas por la delincuencia organizada?
Como cereza del pastel, Crescencio Sandoval, titular de Defensa Nacional (Sedena), quien debe dar la cara y defender a los soldados ante cualquier problema o enfrentamiento, dijo que las fuerzas federales evitaron la confrontación, se respetaron los derechos humanos, porque se aplicó la Ley Nacional del Uso de La Fuerza (sic).
Conclusiones
En el circo mañanero del 1 de febrero del 2019, AMLO dijo que ya no hay guerra contra el narco, que no harían lo mismo que los gobiernos anteriores, de ¡mátenlos en caliente! Pero con lo sucedido en Nueva Italia, Michoacán, el presidente arguyó señalamientos que indignan a los ciudadanos, rehenes del crimen organizado y de la delincuencia común:
Cuidamos a los elementos de las Fuerzas Armadas, de la Defensa (Sedena), de la Guardia Nacional, pero también cuidamos a los integrantes de las bandas, ¡son seres humanos! (sic).
Ya sabemos que a López Obrador no le importan los niños con cáncer, las mujeres violentadas, las fuentes de empleo, reactivar la economía nacional, ni atraer inversiones. Le importan un bledo los acuerdos internacionales, y a las instituciones democráticas, las quiere destruir. Tampoco le importan las Fuerzas Armadas, las denigra.
Los altos mandos militares sólo operan como lacayos al servicio del dictador. Quienes llevan la peor parte son los elementos de tropa, ellos son los que sufren vejaciones, humillaciones o muerte por parte del sicariato y del ambiente criminógeno que prevalece en el país.
Foto: Gobierno de México

*Egresada de la licenciatura en pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
Una de mis pasiones es el periodismo de opinión
Mi blog: La Centinela Política
Comulgo con dos magníficas frases de Gabriel García Márquez: Ser periodista es tener el privilegio de cambiar algo todos los días y La prensa es la artillería de la libertad.
Las Fuerzas Armadas: De la cima del prestigio a la deshonra de ser mandaderos de AMLO

