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“El gobierno israelí de Benjamín Netanyahu habló el 7 de octubre y habló con dobles. En primer lugar, en su capacidad de garantizar la protección del pueblo israelí, permitiendo que ocurran masacres que son una abominación. Tiene responsabilidad directa por lo que sucedió. Y su segundo fracaso es haber dado alas a una política de ocupación y de colonización que continúa en este momento en Cisjordania y que constituye otra amenaza a Israel si se abriese un segundo frente en Cisjordania”La evaluación es de Dominique de Villepin, exprimer ministro de Francia, que lideró la célebre oposición de su país a la guerra de Estados Unidos en Irak, en 2003, hecha en una entrevista a la radio France Info el 7 de noviembre:
Estamos lidiando, en esencia, con una política de venganza del gobierno de Netanyahu. Israel tiene el derecho a la autodefensa, pero la autodefensa no da el derecho indiscriminado de matar poblaciones civiles. Cuando se dispara contra una ambulancia, se puede imaginar siempre que había o no un terrorista en ella. Pero el resultado es que hay niños y mujeres que mueren. Cada niño, cada mujer muerta, son más terroristas. Así que el objetivo de Israel, lo que Israel está consiguiendo, es extremadamente opuesto a lo que desea. Entonces, es esencial cambiar esa lógica y regresar a una estrategia sensata, afirmó.
Para Villepin, “una vez más la fuerza no es la respuesta. La venganza no es la respuesta. La respuesta es justicia, y es por ello que todos los pueblos del mundo, todos los que hoy asisten a lo que está aconteciendo, claman justicia.!Villepin respondió con dureza a una pregunta sobre la necesidad de que los colonos israelíes se retiraran de Cisjordania: “Cuando salimos de Argelia, había un millón de franceses allí. Hoy en día, hay 500.000 israelíes colonizando Cisjordania y 200.000 en Jerusalén Este. (Y tendrán que irse) ¡Sí, eso es historia, eso es responsabilidad, ese es el precio! Les digo solemnemente, este es el precio de la seguridad para Israel. Y todos aquellos que hoy piensan que esto nunca será suficiente están siguiendo la peor política”.En otra lucida entrevista concedida a la emisora de radio francesa RMC el 27 de octubre, el ex primer ministro Dominique alertó sobre el agotamiento de la hegemonía de la que goza Occidente en los asuntos globales en los últimos siglos, a la que denominó “occidentalismo“.En una conversación a veces tensa con la periodista Appolline de Malherbe, Villepin, se apartó frontalmente del enfoque unilateral del actual gobierno francés y de la Unión Europea, con consideraciones que sitúan el conflicto en el contexto más amplio del cambio de época en curso. A continuación, reproducimos los extractos más relevantes de la entrevista, que se pueden ver en el enlace https://www.youtube.com/watch?v=Mpq5IxdDeqA:Sobre el ataque de Hamás:Hamás nos ha tendido una trampa, y esta trampa es del mayor horror, de la mayor crueldad. Por lo tanto, existe el riesgo de una escalada del militarismo, de más intervenciones militares, como si pudiéramos resolver con ejércitos un problema tan grave como la cuestión palestina.
También hay una segunda gran trampa, que es la del occidentalismo. Nos encontramos atrapados, junto con Israel, en este bloque occidental que hoy está siendo desafiado por la mayor parte de la comunidad internacional.
Sobre el occidentalismo:El occidentalismo es la idea de que Occidente, que durante cinco siglos ha manejado los asuntos mundiales, podrá seguir haciéndolo de manera tranquila. Y podemos ver claramente, incluso en los debates de la clase política francesa, que existe la idea de que, frente a lo que está sucediendo actualmente en Oriente Medio, debemos continuar la lucha aún más, hacia lo que podría parecerse a una guerra religiosa o de civilización. Es decir, aislarnos aún más del escenario internacional.Este no es el camino, sobre todo, porque hay una tercera trampa, que es la del moralismo. Y, en cierto modo, tenemos aquí la prueba, a través de lo que está sucediendo en Ucrania y lo que está sucediendo en el Medio Oriente, de este doble rasero que se denuncia en todo el mundo; en las últimas semanas cuando viajo a África, Medio Oriente o América Latina, las críticas son siempre las mismas: mira cómo se trata a la población civil en Gaza, denuncias lo que pasó en Ucrania y eres muy tímido ante la tragedia que se desarrolla en Gaza. (…)Sobre quién mata a quién:Estamos en un juego de causas y efectos. Frente a la tragedia de la historia, no se puede utilizar esta malla analítica de “cadena de causalidades” simplemente porque, si lo hacemos, no podremos escapar de ella. Cuando entendemos que hay una trampa, cuando entendemos que detrás de esta trampa también ha habido un cambio en Oriente Medio, con respecto a la cuestión palestina… La situación actual es profundamente diferente (a la del pasado). La causa palestina es una causa política y laica. Hoy nos enfrentamos a una causa islamista, liderada por Hamás.
Obviamente, este tipo de causa es absoluta y no permite ningún tipo de negociación. Del lado israelí, también hubo un acontecimiento. El sionismo era secular y político, defendido por Theodor Herzl a finales del siglo XIX. Esto significa que tampoco quieren comprometerse y todo lo que hace el gobierno de extrema derecha israelí, que sigue alentando la colonización (de Cisjordania), obviamente empeora las cosas, incluso desde el 7 de octubre. Por lo tanto, en este contexto, entendamos que ya estamos en esta región enfrentando un problema que parece profundamente insoluble. (…)
Sobre la neutralidad en el conflicto:No soy neutral, estoy en acción. Simplemente les digo que a cada día que pasa, podemos asegurarnos de que este horrible ciclo se detenga… Por eso hablo de trampa, y por eso es tan importante saber qué respuesta vamos a dar. Hoy, estamos solos frente a la Historia. Y no tratemos este nuevo mundo de la manera en que lo hacemos hoy, sabiendo que hoy ya no estamos en una posición de fuerza, no somos capaces de arreglárnoslas solos, como los policías del mundo.

