septiembre 30, 2026

El rugby es un juego de villanos, jugado por caballeros: Corazón, disciplina y ovalada

El rugby es un juego de villanos, jugado por caballeros: Corazón, disciplina y ovalada

Más allá de los músculos, el corazón en la cancha: Jóvenes de la UNAM demuestran que la disciplina del rugby es el mejor aliado contra el desgaste académico

Ivette Sosa

A través de rutinas que inician a las 5:00 am entre hospitales y aulas, atletas universitarios defienden la exigencia de mantener el promedio escolar para portar los colores del equipo, construyendo resiliencia y comunidad frente a un panorama social que suele relegar a las juventudes.

Existe una máxima tradicional que define al rugby como “un juego de villanos jugado por caballeros”. Sin embargo, en el asfalto de la Ciudad de México y dentro de los campos universitarios, este deporte de alto contacto con balón ovalado y pases estrictamente laterales ha mutado en algo más profundo: Un laboratorio de resiliencia humana donde se juega con el corazón, no con los músculos, y donde el verdadero rival a vencer es la falta de tiempo.

Para jóvenes que enfrentan carreras de alta exigencia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el campo de entrenamiento no es un distractor; es un ancla de salvación física y mental.

Entre el quirófano y la línea de try

José Emmanuel Suárez Moreira tiene 20 años y cursa el quinto semestre de la carrera de Médico Cirujano en la Facultad de Medicina. Su rutina diaria parece diseñada para un reloj milimétrico:

Se levanta a las 5:00 de la mañana, prepara sus pertenencias y se traslada al hospital asignado para realizar sus rotaciones clínicas y tomar clases presenciales. Por la tarde, la jornada continúa con sesiones virtuales en línea y el desarrollo de proyectos y tareas pendientes.

En medio de esa intensa carga de autoexigencia y desgaste, el rugby apareció en su vida gracias a la invitación de una amiga. Desde su primer entrenamiento y su primer juego, quedó enamorado de la disciplina.

El rugby ofrece un momento de tranquilidad en el que los jóvenes pueden disfrutar de la convivencia, de ese sentimiento de plenitud que da correr y pasar el balón a tus compañeros. Un momento en el que todo lo que importa es cómo te sientes tú con tu juego, relata José Emmanuel.

Para él, tres valores fundamentales del deporte permean de forma directa en sus jornadas hospitalarias: la solidaridad, el respeto y la disciplina. Lejos de ver la regla de mantener el estatus de estudiante como un obstáculo, el futuro médico la considera indispensable:

Te obliga a aprender sobre la gestión de tiempos, a ser constante en cada ámbito de tu vida y a diferenciar el nivel de prioridad que cada actividad tiene. Si mi rendimiento académico afectara mi permanencia en el equipo, sería algo esperable y lo aceptaría, porque la prioridad a largo plazo está clara.

La construcción de una utopía formativa

A unos kilómetros de distancia, Danna Nicole Moreno Roldán, de 21 años y estudiante de la Licenciatura en Psicología, comparte una visión similar de superación integral. Ella llegó al deporte de la mano del entrenador Pedro, buscando una nueva actividad física que expandiera sus horizontes.

Encontró en la cancha un pilar de resistencia que la ayuda a consolidarse tanto en su faceta de atleta como en la de persona.

Para Danna Nicole, el equipo representa una utopía donde cualquiera que guste y quiera conocer este deporte puede ingresar.

Sostiene que vincular la permanencia deportiva al éxito escolar es un acierto rotundo debido a que funciona como un catalizador social:

Nos vemos con la obligación de superarnos no solo como atletas, sino como estudiantes. Te fuerza a estructurar un horario específico y obligatorio para poder realizar todas las actividades pendientes.

La psicóloga en formación reconoce el impacto emocional del juego: Si sus calificaciones bajaran y pusieran en riesgo su titularidad, su primera reacción sería la tristeza, pero de inmediato activaría la resiliencia para buscar la manera de elevar sus promedios y recuperar su lugar.

El llamado de una generación arrinconada

El análisis de estos atletas va más allá del terreno de juego y toca fibras sensibles sobre el papel de los jóvenes en el México contemporáneo. José Emmanuel reflexiona con seriedad sobre la falta de balance en la percepción pública hacia las nuevas generaciones, señalando que muchas veces se les juzga desde dos extremos injustos:

O se les infantiliza por completo sin permitirles actuar por cuenta propia, o se les exige comportarse de manera desensibilizada, ajenos a sus propios gustos y pasiones. Se nos ha tomado en cuenta más como una herramienta que como un medio o una sociedad viva, sentencia Suárez Moreira.

Puntualiza que, en el ámbito deportivo, me gustaría ver apoyo constante. A veces las autoridades piensan que con cumplir una sola vez o con entregar las herramientas iniciales el trabajo ya está hecho.

Los jóvenes necesitan sentirse acompañados e integrados en su camino, ver que forman parte de algo y que no están solos.

Con metas claras a corto plazo que incluyen mantener promedios de excelencia, adquirir los conocimientos necesarios para sanar a sus comunidades y superarse hasta donde el cuerpo se los permita, estos atletas demuestran que el rugby es una base firme para moldear la identidad del futuro.

Su consejo para otros estudiantes que buscan destacar en disciplinas similares es contundente: Den lo mejor de sí, pero jamás descuiden lo que realmente son. Después de todo, como dicta la filosofía que guía sus pasos diarios: Cada mañana se abre una oportunidad para decidir ser una mejor versión de uno mismo.

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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