Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden*
John Mearsheimer es un conocido científico político y profesor honorario de la Universidad de Chicago. Él se califica a sí mismo “realista” convicto y ha recibido mucha atención debido a su análisis preciso y no convencional sobre las causas que llevaron a la guerra en Ucrania. Su tesis principal es la de que Estados Unidos y sus aliados tienen toda la culpa y sus intentos de derrotar a Rusia sencillamente tienden a agravar todavía más el conflicto.
Su visión contrasta fuertemente con la orientación general reflejada en la gran prensa occidental. Tiene numerosos opositores que lo tratan, como un paria, según dijo en una entrevista reciente a la revista alemana Cicero.
A principios de ese año, poco antes del estallido de la guerra
Fue invitado a un debate organizado por el Club Valdai en Moscú. En el debate advirtió enfáticamente del peligro de una guerra en Ucrania y habló de la “obsesión” de Estados Unidos en la expansión de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) al Este y en particular a Ucrania. Mientras Estados Unidos declaraban sacrosanta su Doctrina Monroe, que establece la no interferencia de ninguna potencia extranjera en el Hemisferio Occidental, ellos mismos quebraban ese principio respecto a Rusia, dijo.
El 16 de junio, por invitación del Robert Schumann Center francés, Mearsheimer dictó una conferencia en Florencia, Italia, sobre el tema “La Historia juzgará a Estados Unidos y a sus aliados” y, en el número de julio de la revista Cicero, compartió algunas de sus reflexiones sobre la guerra.
En Florencia recalcó que la Historia “condenará severamente a Estados Unidos por su política sorprendentemente enfermiza respecto a Ucrania.” Según él, la guerra en Ucrania es una “catástrofe multifacética que, probablemente, empeorará en el futuro cercano.” Ante muchos cuestionamientos sobre cómo se llegó a tal situación, él hizo una comparación con las guerras de Vietnam y de Irak. En ambos casos, los estadounidenses querían saber cómo su país podría haber cometido tales errores de cálculo.
Esto dijo:
En primer lugar, dado que Estados Unidos y sus aliados de la OTAN tuvieron un papel decisivo en los sucesos que condujeron al conflicto militar de Ucrania, y ahora están desempeñando un papel central en la guerra, es apropiado evaluar la responsabilidad de Occidente en este desastre colosal. Y son Estados Unidos (que) tiene la responsabilidad principal por el surgimiento de la crisis ucraniana. Esto, independientemente del hecho de que Putin inició una operación militar especial en Ucrania, y es también responsable de las misiones militares que los militares rusos están realizando allá. Y los aliados de Estados Unidos también tienen responsabilidad, aunque la gran mayoría de ellos sencillamente sigan a Washington ciegamente.
Mi argumento principal -añadió- es que Estados Unidos sencillamente está adoptando una política en relación con Ucrania que (el presidente ruso Vladímir) Putin y otros líderes rusos ven como una ‘amenaza existencial’ para Rusia. Y ellos han afirmado esto repetidamente a lo largo de los años. Me estoy refiriendo particularmente a la obsesión de Estados Unidos de arrastrar a Ucrania a la OTAN y a transformarla en un reducto de Occidente en la frontera con Rusia. El gobierno (del presidente (Joe) Biden no quiso eliminar esa amenaza con ayuda de la diplomacia y, de hecho, en 2021, confirmó el compromiso estadounidense de aceptar a Ucrania en la OTAN. Putin respondió con una operación militar que comenzó el 24 de febrero de este año.
…En segundo lugar, el gobierno de Biden reaccionó al inicio de la operación especial duplicando prácticamente sus esfuerzos contra Rusia. Washington y sus aliados occidentales están determinados a ‘derrotar a Rusia’ en Ucrania y a aplicar todas las sanciones posibles para debilitar significativamente el poderío ruso. Estados Unidos no está interesado seriamente en encontrar una solución diplomática del conflicto, lo que significa que la guerra se prolongará probablemente por meses, si no es que por años. Al mismo tiempo, Ucrania, que ya sufrió terriblemente será todavía más perjudicada. La verdad es que Estados Unidos está ayudando a Ucrania a seguir el falso camino de las ‘victorias’ imaginarias, conduciendo así al país al colapso total. Además de esto, existe también el peligro de una mayor escalada del conflicto ucraniano, toda vez que la OTAN puede involucrarse en él y que pueden usarse armas nucleares durante las hostilidades. Vivimos tiempos llenos de peligros mortales.
La gran prensa
Mearsheimer es particularmente critico respecto a lo que el observa como “confusión” generalizada de Occidente (la gran prensa y los representantes políticos) sobre la línea de que Putin es el responsable único de la crisis de Ucrania, que tiene ambiciones imperiales y que busca conquistar Ucrania y otros países con el objetivo de crear una “Gran Rusia” a semejanza de la antigua Unión Soviética, y que Ucrania es su primer objetivo, no el último, a la que quiere borrar del mapa del mundo.
Su visión es exactamente lo opuesto. Como ejemplo mencionó el discurso de Putin del 12 de julio de 2021, en el que dijo al pueblo ucraniano que Rusia saludaba que los ucranianos quisieran crear su propio Estado, al cual Rusia quería tratar con respeto y que cabía a los ciudadanos ucranianos decidir cómo sería su país. En febrero de 2022, Putin dijo que “Rusia no se puede sentir segura, progresar y existir, estando bajo la amenaza constante del territorio de la actual Ucrania.” Todo en lo que Putin está interesado, según Mearsheimer, es en garantizar que Ucrania no se convierta en un ‘trampolín’ para una agresión occidental contra Rusia.”
Ilustró además la complicidad occidental en el conflicto de Ucrania al subrayar que desde la crisis de 2014 hasta 22, al contrario de la narrativa de que Occidente o la OTAN no tenían interés en la adhesión de Ucrania a la OTAN, “la reacción occidental a los acontecimientos de 2014 fue para redoblar sus esfuerzos en su estrategia verdadera y aproximar todavía más a Ucrania a la OTAN.
La alianza comenzó a entrenar al ejército ucraniano en 2014, hasta no entrenar anualmente 10 mil soldados en los ocho años siguientes. En diciembre de 2017, el gobierno (del presidente Donald) Trump decidió proporcionar a Ucrania “armas defensivas. Luego, otros países de la OTAN se unieron para darle todavía más armas a Ucrania, Mencionó los diferentes ejercicios militares conjuntos con las fuerzas de la OTAN en Ucrania: en julio de 2021, Kiev y Washington llevaron a cabo conjuntamente la Operación Brisa Marina, un ejercicio naval en el mar Negro con la participación de 31 países, que apuntaba directamente a Rusia. Dos meses después, en septiembre, el Ejército ucraniano encabezó los ejercicios Rapid Trident 21, los que el Ejército de Estados Unidos describió como los ejercicios anuales destinados a mejorar la interoperabilidad entre los aliados y socios, para demostrar la disposición de las unidades para responder a cualquier crisis. También se refirió a un artículo del Wall Street Jornal del 13 de abril de 2022, cuyo encabezado era El secreto del éxito militar de Ucrania: años de entrenamiento militar de la OTAN.
Agregó que el presidente Biden, que se mudó a la Casa Blanca en enero de 2021, “está comprometido desde hace mucho tiempo con la adhesión de Ucrania a la OTAN y también ha sido muy agresivo con relación a Rusia. Un comunicado de la OTAN del 12 de junio de 2021, en la reunión anual de la alianza, decía: ‘Confirmamos la decisión tomada en la reunión cumbre de Bucarest de 2008, de que Ucrania se convertiría en miembro de la Alianza con el Plan de Acción de Adhesión (MAP), como parte integrante del proceso… Respaldamos firmemente el derecho de Ucrania de determinar independientemente su futuro y el curso de su política exterior sin interferencia externa.”
Para Mearsheimer, la “guerra es una verdadera catástrofe para Ucrania… Las tropas rusas capturaron 20 por ciento del territorio ucraniano y destruyeron o dañaron gravemente muchas ciudades y pueblos. Mas de 6,5 millones de ucranianos dejaron el país y más de 8 millones se convirtieron en desplazados internos. Muchos miles de ucranianos, en particular civiles inocentes, murieron o fueron heridos gravemente y la economía ucraniana está en una profunda crisis.” Además de esto, de acuerdo con las estimaciones del Banco Mundial, “la economía de Ucrania se encogerá casi 50 por ciento en 2022. Según especialistas, Ucrania los daños causados a Ucrania se acercan a los 100 mil millones de dólares y necesitará cerca de un billón de dólares para restaurar su economía. Ahora, Kiev necesita cerca de 5 mil millones de dólares en ayuda todos los meses tan sólo para mantener al gobierno funcionando.
El peligro que él ve es que Estados Unidos y sus aliados de la OTAN sean arrastrados a las hostilidades que hasta ahora han conseguido evitar, aunque la verdad es que están librando una ‘guerra indirecta de desgaste’ contra Rusia. Existe también la posibilidad de se puedan usar armas nucleares entre Rusia y Estados Unidos. Las apuestas son tan altas que ninguno de los lados puede perder, y esto significa que Rusia debe vencer en esta guerra, pues “una derrota es inaceptable para Moscú.
*MSIA Informa
Foto: sick-street-photography
“Ucrania será miembro de la OTAN sólo cuando gane la guerra”: Jens Stoltenberg

