Cuando los carteles cooptan espacios de poder; cuando toman control del ejército, la Policía y los juzgados; y cuando todo ello se normaliza a los ojos de gobernantes y políticos, te conviertes en un narco Estado.
Cuando los carteles cooptan espacios de poder; cuando toman control del ejército, la Policía y los juzgados; y cuando todo ello se normaliza a los ojos de gobernantes y políticos, te conviertes en un narco Estado.