mayo 30, 2026

La crisis de Ucrania contra el poder industrial alemán

La crisis de Ucrania contra el poder industrial alemán

Gleen Diesen*

Alemania acaba de registrar su primer mes de déficit comercial en tres décadas, y el presidente de la Federación Alemana de Sindicatos ha advertido que hay empresas claves que se pueden colapsar de forma permanente a consecuencia de los altos precios de la energía y de los recortes energéticos. La era dorada de la locomotora de la Unión Europea, ha llegado a su fin.

Por tres décadas, la competitividad de las industrias alemanas fue soportada por la importación de energía barata de Rusia, mientras que el país más grande de Europa se convirtió también en un mercado clave para las exportaciones de tecnología y bienes manufacturados de Alemania.

En los siglos anteriores, un tema clave de la política europea fue que el poder productivo de Alemania y los inmensos recursos de Rusia podrían crear el principal pilar de poder en el continente europeo.

La relación entre Alemania y Rusia

Siempre ha presentado un dilema: La sociedad entre los dos gigantes crearía una dificultad insuperable para las potencias rivales como Gran Bretaña y Estados Unidos, mientras que los conflictos germano-rusos se convirtieron en los tiempos pasados en Europa Central y Oriental en lo que el geógrafo británico James Fairgrieve llamó la “zona de compresión”.

La actual guerra sustituta OTAN-Rusia en Ucrania demuestra que este dilema de los siglos XIX y XX mantiene su trascendencia. Aunque el siglo XXI presenta la diferencia fundamental de que el mundo ya no es eurocéntrico.

El objetivo de Moscú para la sociedad ruso-germana fue construir una gran Europa inclusiva, aunque esta iniciativa está siendo reemplazada ahora con la gran sociedad ruso-china para construir la Gran Eurasia. Las exportaciones de energía rusa y de otros recursos naturales se están redirigiendo al Oriente, en tanto que Rusia está importando cada vez más tecnologías vitales y productos industriales de esa fuente.

Un estudio de caso de auto lesiones

La crisis económica de Alemania es un caso de estudio fascinante de auto lesiones. Luego de que Rusia respaldó la reunificación alemana a principios de los años 1990, hubo una falta de reciprocidad cuando Bonn, luego Berlín, abandonó los acuerdos con Moscú para una arquitectura de seguridad paneuropea fundada en la “igualdad de soberanía” y en la “seguridad indivisible”. Alemania, en cambio, respaldó la expansión de la OTAN para crear un mecanismo paneuropeo, sin el Estado más grande del continente.

El resultado fue que la rivalidad histórica de siglos para influenciar a Europa Central y Oriental se revivió entre Alemania/OTAN y Rusia en cualquier lugar en el que se pudiesen trazar las nuevas líneas que dividirían a Europa. Luego que Berlín respaldó la revolución naranja de 2004 y el Maidan de Kiev de 2014 para instalar gobiernos prooccidentales y contrarios a Rusia, Ucrania se convirtió en el corredor menos confiable para la energía rusa. Alemania, sin embargo, subestimó su propia seguridad energética al oponerse a varias iniciativas rusas para diversificar las rutas de tránsito. Berlín amenazó en repetidas ocasiones con cortar la dependencia de la energía rusa y de esta forma incentivó a Rusia a buscar mercados para sus exportaciones en el Oriente.

El acuerdo de Minsk-2 de febrero de 2015 representó un compromiso para resolver el conflicto que siguió al golpe de Estado respaldado por Occidente en Ucrania un año antes. Berlín negoció los acuerdos de paz, aunque luego jugó al lado de los esfuerzos estadounidenses para sabotear o “renegociar” los acuerdos por los siguientes siete años. Esto lo reconoció públicamente hace poco el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, cuando dijo que el bloque había utilizado este tiempo para preparar el conflicto con Rusia.

Cuando Moscú respondió con el reconocimiento de la independencia del Donbás y atacó a Ucrania en febrero del 2022, Alemania canceló el gasoducto Nord Stream 2, tomó en sus manos las subsidiarias de Gazprom en su territorio y anunció sanciones contra la energía rusa. Por año se había especulado que Rusia usaría la temida “arma de la energía” al cortar los abastecimientos de energía a Alemania, aunque, al final, no hubo necesidad de usar esa arma, pues Alemania se infligió a sí misma las heridas económicas.

* Profesor de la Universidad de Sureste de Noruega y editor de la revista rusa Global Affairs. El articulo fue titulado “La crisis económica que se desarrolla en Alemania es un estudio fascinante de lesiones auto provocadas”. (RT 9 de julio de 2011).
Foto: Morgengry 

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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