El conflicto de Ucrania, en su octavo mes, escaló a una fase volátil, que, en palabras del presidente serbio, Aleksandar Vucic, podría resultar en una guerra mundial.
MSIA Informa El presidente ruso, Vladímir Putin anunció la convocatoria de 300 mil reservistas de las Fuerzas Armadas con experiencia militar, y justificó la medida por el hecho de que el país se encuentra en guerra contra toda la maquinaria militar del Occidente colectivo, afirmó en un pronunciamiento a la nación. De forma paralela, las repúblicas de Donetsk y de Lugansk, cuya declaración de independencia fue el motivo del Kremlin para la operación militar de Ucrania, y las regiones de Jerson y de Zaporoyie realizarán referendos del 23 al 27 de este mes para decidir sobre su incorporación a la Federación Rusa. Con el resultado positivo esperado, cualquier ataque a una de ellas pasará a ser un ataque directo contra territorio ruso y será respondido como tal. El pasado día 11, misiles crucero rusos disparados desde navíos de guerra del mar Negro y Caspio alcanzaron instalaciones eléctricas y una planta hidroeléctrica ucranianas en Sumy, Dnepropetrovsk, Poltava, Zaporoyie y Odesa, en el Sur del país.
Se produjeron apagones de varias horas. Los daños si no fueron incapacitantes, si fueron un mensaje claro de Moscú de que una escalada del conflicto significaría la destrucción completa de la infraestructura ucraniana en horas.
Bien lo afirmó a Sputnik News (18/09/2022) el ex oficial de inteligencia de los Fusileros Navales estadounidenses Scott Ritter:
Si la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) no quería que la red eléctrica y la represa fuesen alcanzadas, no debería haber construido un ejército que amenazase las posiciones rusas. Esta es la realidad de la guerra.” Su colega David T. Pyne, también exoficial del Pentágono, completo la idea: “Si el gobierno (del presidente Joe) Biden tiene algún problema con la cantidad de muertes y de destrucción de la guerra de Ucrania, debería tomar medidas positivas para intermediar un acuerdo de paz para acabar con la guerra, en lugar de hacer todo lo que puede para prolongarla innecesariamente.
Lo cierto es que en la última reunión
El Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania, que incluye a miembros de la OTAN y a otros países subordinados a los planes de Washington, realizada en Ramstein, Alemania, el día 8 del presente, decidió proseguir con el apoyo prácticamente incondicional a Kiev, a pesar de que los envíos de armas y equipos estén vaciando prácticamente los arsenales de la alianza, según lo admitió su secretario general, Jens Stoltenberg, en entrevista con la red CNN (15/09/2022).
En ella, Stoltenberg elogió la unidad sin precedentes en respaldo de Ucrania por parte de la OTAN, pero advirtió que esa ayuda hasta ahora fue retirada de nuestros inventarios existentes, entonces, ellos se están acabando.
Numerosos analistas occidentales no vinculados al aparato de propaganda de la Hegemósfera, concuerdan en que hasta ahora Rusia ha restringido al máximo los ataques a la infraestructura ucraniana, para evitar causar problemas mayores a la población civil. La situación, sin embargo, podría cambiar radicalmente por la combinación de los factores mencionados antes, principalmente con el riesgo de que la coalición occidental pudiera duplicar la apuesta ante la escalada. En su pronunciamiento, Putin no se anduvo con medias tintas para calificar la gravedad de la situación:
En Washington, Londres y Bruselas están presionando directamente a Kiev para transferir las operaciones militares a nuestro territorio. Ya no se esconden, dicen que Rusia debe ser derrotada por todos los medios en el campo de batalla, y enseguida privarla de la soberanía política, económica, cultural, en general, de cualquier soberanía con el saqueo completo de nuestro país. También se arrojó el chantaje nuclear. Ya no estamos hablando tan sólo del bombardeo de la central nuclear de Zaporoyie, que es alentado por occidente, que amenaza con una catástrofe nuclear, sino también de las declaraciones de algunos de los altos representantes de los principales estados de la OTAN sobre la posibilidad y la admisibilidad de usar armas de destrucción masiva contra Rusia -armas nucleares. A los que se permiten hacer tales declaraciones sobre Rusia, me gustaría recordarles que nuestro país también posee varios medios de destrucción, y, algunos de ellos, todavía más modernos que los de los países de la OTAN. Y cuando la integridad territorial de nuestro país estuviese amenazada, ciertamente usaremos todos los medios a nuestra disposición para proteger a Rusia y a nuestro pueblo. No es fanfarronería.
En tal escenario
El presidente serbio, Aleksandar Vicic, no exageraba cuando advirtió en un mensaje en la radio estatal serbia RTS:
Asumo que estamos dejando atrás la fase de operación militar especial y acercándonos a un gran conflicto armado, y ahora la cuestión es saber dónde está la línea y si, después de un cierto tiempo, tal vez un mes o dos, entraremos en un gran conflicto mundial no visto desde la Segunda guerra mundial. Para todos nosotros, pequeños países que queremos tan sólo estar seguros y proporcionar seguridad a nuestros ciudadanos, no hay noticias buenas o fáciles. Mi expectativa es que todo involucrará relaciones más complicadas entre Occidente y Rusia, pero también entre Occidente y China. (RT, 20/09/2022).
Con el mismo sentido de alarma, el periódico semioficial chino Global Times (20/09/2022) pide que se pongan los frenos de emergencia, mientras la escalada de la guerra es todavía manejable, con una tregua y negociaciones, en lugar de un siempre creciente embate entre Rusia y la OTAN.
Y recordó que no habrá vencedor o perdedor absoluto en un conflicto militar entre potencias nucleares.

