Ivette Sosa
Hace unos días, la Ley de Desarrollo Sustentable del Café fue aprobada por las Comisiones Unidas de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural, y de Estudios Legislativos Segunda del Senado de la República, sin cambios en lo referente a los temas de comité de comercialización y de precios, y sin la participación del sector productor.
Ahora falta la votación en el Pleno de la Cámara Alta, y después pasa a San Lázaro, a la Cámara de Diputados, para su aprobación definitiva.
La mayor parte del contenido de dicha norma son declaraciones generales que no obligan a nada a los industriales y comercializadores a tomar algunas medidas, lamentó Fernando Celis Callejas, asesor de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC), y añade:
Pese a señalamientos de que dicha Ley había sido aprobada por la representación del sector productor, no la conocimos, apenas la pasó la Asociación Mexicana de la Cadena Productiva del Café (Amecafé), lo que deja en clara desventaja a los productores frente a los industriales y comercializadores.
Refirió que el técnico de la Cámara de Senadores, Miguel Poot, le entregó el documento primero a Santiago Argüello, director de Fomento a la Agricultura de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), a quien se señala por defender los intereses de la Nestlé, AMSA y otras grandes empresas.
Para el líder cafetalero, dos cuestiones con elocuentes ante la la Ley de Desarrollo Sustentable del Café:
- Existe descoordinación entre las diferentes áreas del gobierno federal. Incluso intereses muy diferentes en una misma secretaría como es el caso de la Sader.
- La gran influencia que tienen las grandes empresas del café, que pueden tener a su servicio a funcionarios públicos y senadores.
Por ende, los productores cafetaleros exigen la intervención del presidente López Obrador, para poner orden en su gobierno y apoyar a establecer una Ley del Café más favorable a los productores, que fue lo que prometió en su campaña y es uno de los puntos prioritarios en el Programa de Gobierno.

En un texto enviado a diarionoticiasweb.org, Fernando Celis Asesor General de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC), destaca:
Se manejó que dicha Ley había sido aprobada por la representación del sector productor de café, cuando en realidad no se conoció la ultima versión.
El proyecto apoyado por el sector productor se centraba en un organismo que tuviera atribuciones para medidas importantes.
El proyecto que se presentó se centra en las atribuciones de la Sader y minimiza una Comisión que se crearía para ser solo proponente.
De la Sader y con el aval de los técnicos del Senado, se metieron cuestiones como:
- Una definición del café Robusta mexicano que dice…
Aquel que tiene 100 por ciento de café producido en México, sin mezclas de otros países con características que lo distinguen como el ser cultivado en zonas bajas, recarbonizando suelos sin sustituir plantaciones de café Arábiga. Solo le falto decir que no compite con los precios del Arábiga.
- Artículo 49
El comité de precios propondrá a la Comisión una estrategia de fomento que de cumplimiento a los instrumentos internacionales en materia de café, de los que el estado mexicano sea parte en relación con los márgenes de utilidad para los productores y asociaciones vulnerables a la volatilidad de los mercados de referencia internacionales.
¿A que se referirá esto?
- En el caso de los comités de comercialización y de precios, ya no se incluyó quiénes serían los integrantes.
- Si hubiera voluntad en Sader, Economía y otras secretarías y dependencias del gobierno federal, aún con esta Ley, se podría avanzar.
- De la gran industria y comercializadores no hay el mínimo interés y fueron claras las maniobras para descarrilar los planteamientos desde el sector productor de café.

