julio 16, 2026

❝La musa no tiene hora para llegar, pero es muy celosa, si llega y estás ocupado en otra cosa, se va, y ya no regresa❞: Alicia Flores

❝La musa no tiene hora para llegar, pero es muy celosa, si llega y estás ocupado en otra cosa, se va, y ya no regresa❞: Alicia Flores

Nidia Sánchez*

Alicia Flores, escritora, mexicana, Premio Nacional en los XII Juegos Florales Ramón López Velarde (2019), con ocho novelas publicadas, entre las que se encuentra Una retratista en la corte de Enrique VIII, que estuvo entre las diez más leídas en México en 2009, y que le ha traído muchas satisfacciones, entre las que se cuentan, la segunda edición en España de esta novela que salió en noviembre pasado.

Nuestra invitada permanece vigente y creativa con obras de cuento, poemarios, su participación en antologías, además de promover la lectura e impartir talleres literarios.

Una retratista en la corte de Enrique VIII, fue finalista en el Premio Literario Casa de las Américas (Cuba, 2009), donde el presidente del jurado fue el gran José Saramago.

Si bien Alicia Flores nació en la provincia de Las Choapas, Veracruz, radica actualmente en el estado de Puebla, desde donde atendió entusiasta y radiante a esta entrevista.

¿En qué momento descubrió su capacidad de escribir literariamente?

Los ojos brillantes de nuestra entrevistada trajeron a su memoria la edad de 58 años, cuando estaba punto de jubilarse de su profesión como médico especialista en ginecología.

“Fui lectora desde muy chica. Un día, en el quirófano, cuando todo estaba tranquilo porque preparaban a la paciente para operarla, se materializó un poema, creo que estaba vibrando tal vez en un nivel superior. Entraba dos veces por semana a quirófano y la enfermera circulante entre las cosas que entregaba al anestesiólogo, me daba una hoja blanca y un lápiz, entonces me ponía a escribir en una oficina pequeña anexa a quirófano. Mi amigo el anestesiólogo dice que todos se preguntaban, ¿qué estará haciendo la doctora?, y pensaban, estará escribiendo cartas, pero nadie me preguntó. Así fueron naciendo los primeros poemas de Naufragio. A los pocos meses, me jubilé”.

Mis primeros textos fueron poéticos, de la lírica. Desde los cinco años aprendí a leer todo lo que caía en mis manos, hasta buscaba a mis tías, abuelitas, a las vecinas, para ir a leer en voz alta. No solo me quedaba con las historias, quería contarlas, todo eso se fue recargando en capas y capas hasta que llegó el momento en que explotó, había que darlo.  

¿Quiénes han sido sus autores favoritos?

“Yo empecé leyendo poesía, mi autor favorito a edad temprana es Rubén Darío, leí sus obras completas cuando tenía 11 años, él fue mi iniciador. En la actualidad entre mis poetas favoritos está Jaime Sabines y Mario Benedetti, de ficción ahora prefiero leer novela y novela histórica, mi autor favorito estadounidense es Noah Gordon, que escribió El Médico, también tengo una autora inglesa que se llama Taylor Caldwell, que escribió la novela Médico de cuerpos y almas, que es la biografía novelada de San Lucas, el evangelista. Leo a otra autora de ficción que es una literata norteamericana de raíces judías que se llama Erica Jong, feminista, tengo todas sus obras”.

¿Cuál fue la primera obra que envió a concurso?

“Es el poemario Naufragio, lo mandé a dos concursos, y no ganó, pero, mi primera novela histórica Una retratista en la corte de Enrique VIII, le pregunté a mi único maestro por aquel entonces, qué hacía con una novela terminada, me dijo que la enviara a un concurso. Para entonces había internet, era 2009, busqué y encontré Premio Planeta de Novela (Argentina). Vivía todavía en Las Choapas, pedían en físico la novela, cinco ejemplares porque eran los integrantes del jurado. Mi novela tenía 300 páginas, en el pueblo imprimí 1500 hojas, había que engargolarlas y mandarlas por correo. En las instalaciones del correo la persona que atendía resultó ser mi paciente, me informó que saldría carísimo el envío hasta Argentina, así que las comprimió con cinta canela. Cuál sería mi sorpresa, como a los tres meses, ya hasta me había olvidado, me hablaron desde Buenos Aires, diciéndome: Sabe usted que quedó finalista del Premio Planeta de Novela (Argentina), y hay una cena de lujo con los diez finalistas, ahí se informará el fallo del jurado, está invitada con su pareja. Estoy en México, respondí. Acabamos de ver su novela. Finalmente, ganó el argentino Federico Andahazi con una novela que trata de un navegante azteca que viajó a Europa, la obra se llama El conquistador”.

Pensé, la voy a mandar a otro concurso. La envié al Premio Literario Casa de las Américas (Cuba, 2009), en ese tiempo era como el Premio Nobel en español. Recibí un correo de la editorial Planeta, donde me decían quedó usted como finalista del Premio Literario Casa de las Américas, queremos editar su novela. Lo cuento, porque muchos escritores me han dicho que no creen en los concursos, y doy fe que al menos en esos concursos fueron totalmente imparciales. Es una historia que voy a contar en mí autobiografía.

“En el concurso Premio Literario Casa de las Américas, el presidente del jurado fue José Saramago. Tengo la segunda edición de Una retratista en la corte de Enrique VIII, me la hicieron en España con una portada preciosa, la original que me hizo editorial Planeta, también es bonita, es un cuadro de Rafael y esta novela se vendió toda en el primer año. Estuvo entre las diez novelas más vendidas en México en Cafebrería El Péndulo, mi novela en sexto lugar junto a una obra de Octavio Paz, que era el quinto lugar, y la escritora rumano-alemana Herta Mûller, Premio Nobel de Literatura 2009.

¿Considera que escribir literariamente tiene relación directa con la inspiración o acaso ocurre de forma natural?

“La inspiración es algo subjetivo, me adhiero a los escritores que dicen que la musa no tiene hora para llegar, pero es muy celosa, si llega y estás ocupado en otra cosa, se va, y ya no regresa. Para mí es ideal escribir en la noche, ya no te llaman por teléfono, todos duermen, hay silencio y eso ayuda. No descanso si no escribo todos los días, pueden ser artículos periodísticos, cuentos”.

La literatura es una disciplina muy rigurosa, cuando escribo una novela me impongo al menos diez páginas diarias.

“Soy tan afortunada que me ha tocado vivir dos vidas: la primera como profesionista, y la segunda como escritora, cuando por lo general a los 60 años se da por terminada la vida y nos dedicamos a apapachar a los nietos. La sociedad ha empezado a ver a la tercera edad como personas que todavía tienen mucho que dar, cuando antes mandaban a sentarse al rincón para esperar la muerte, la gente así lo tomaba, ahora hay muchas actividades para las personas de la tercera edad. He impartido muchos talleres en La Casa del Abue, es un programa del DIF de Puebla, donde hacen ejercicios, bailan, también toman clases de literatura, he dado poesía, cuento, y donde antes solo se contemplaba a niños, jóvenes, actualmente los adultos han logrado buenos poemas y vamos a hacer una antología”.

*La Vida en Rosa

About The Author

Veracruzana radicando en CDMX, Licenciada en Ciencias de la Comunicación, amante de la fotografía, el café, la cultura y el arte.

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