mayo 27, 2026

La oligarquía liberal Británica celebra la muerte de Benedicto XVI

La oligarquía liberal Británica celebra la muerte de Benedicto XVI

MSIA Informa

Tras la muerte de Benedicto XVI no podían faltar los comentarios de los detractores históricos de la Iglesia Católica, así, sus voceros expresaron alivio por la ausencia del Pontífice. Y, de inmediato sacaron sus lanzas en defensa de los contravalores del mundo occidental liberal y democrático, cabe destacar, el comentario publicado en la edición del 4 de enero del presente en el periódico inglés The Guardian.

Tras relatar las pugnas al interior del Vaticano, concluye que sin la presencia de Benedicto XVI es el momento en que la Iglesia Católica puede “renovarse”, el grito significa atizar lo que en la jerga liberal se denomina el espíritu abierto y “progresista” del Concilio Vaticano II, una falsa interpretación que el propio Pontífice se encargó de aclarar constantemente.

El Concilio Vaticano II fue único, la desorientación radica en que hubo dos Concilios, uno el creado por la prensa, y, el otro, el que resulto del acuerdo de los padres conciliares, enfatizó, Benedicto XVI, en una reunión que sostuvo con el clero de Roma inmediatamente después de su renuncia al papado el 11 de febrero de 2013.

En alusión al proceso Sinodal abierto por el Papa Francisco

Dirigido al mundo católico en 2021, el reportaje afirma, “la mayor consulta de opinión católica global, es una tentativa de retornar al espíritu abierto del Concilio Vaticano II que concluyó que las posiciones de la Iglesia podrían y deberían estar abiertas a los cambios a la luz de las “señales de los tiempos”

Obviamente el deseo de esa oligarquía no es que se interpreten los signos de los tiempos, sino presionar para que se sucumba a ellos.

No obstante, aun sin suficiente confianza en que el resultado de la consulta, le será totalmente favorable al interés de los patrocinadores del periódico, el reportaje concluye:

Las respuestas recolectadas de millones de católicos registran un deseo general de una agenda de “inclusión radical”. Eso abarca la igualdad para las mujeres dentro de la Iglesia, más atención para los grupos de pobres y marginados, emigrantes, por ejemplo, un tratamiento acogedor a los católicos LGBTQ+ y una revisión del gobierno de la iglesia con relación al abuso sexual. Es un esbozo de un catolicismo progresista que pueda construir puentes con la sociedad secular, en vez de enorgullecerse de mantener la distancia en nombre de la pureza doctrinal.

La Iglesia Católica no es una democracia, y el resultado final del sínodo probablemente será menos radical que de lo que muchos participantes esperarían. Pero en una época en que la identidad Cristiana y el tradicionalismo de Benedicto XVI fueron armados por la derecha radical, un programa de reforma con sus raíces en los laicos tendría ramificaciones bienvenidas más allá de las bancas religiosas. El ejercicio de escuchar del Papa Francisco puede permitir que los vientos de cambio finalmente soplen en una institución global que necesita de renovación.

Foto: SteenJepsen

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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