abril 27, 2026

Los fracasos de la primera administración Trump

Los fracasos de la primera administración Trump

Los cambios profundos suelen llevar tiempo, a veces, mucho tiempo. Así, hasta las explosivas y revolucionarias declaraciones de Donald Trump deben siempre enfrentarse con la realidad, la cual no cambia simplemente porque se quiera.

Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*

En este sentido, puede ser útil analizar los resultados económicos del primer gobierno de Trump, de 2017 a 2021. Cuatro años de gestión de la economía y de la administración estadounidense no son poco tiempo para entender los efectos de una política que quería romper con el pasado. Las políticas económicas de Trump nos parecen las mismas que las que hoy propone, aunque con mayor virulencia.

En el primer gobierno, la deuda pública de los EUA, la encontró en 25.6 billones de dólares y la dejó en 32.67 billones, en diciembre de 2020 –un aumento de más de 7 billones en cuatro años. Sin duda, las medidas económicas contra la pandemia de Covid-19 tuvieron un efecto significativo en 2020.

En los tres años anteriores la deuda había crecido en más de 2.3 billones. Hoy está en alrededor de 35.5 billones. Joe Biden siguió los pasos de Trump, quien, por su lado, dio continuidad a la política de endeudamiento de sus antecesores.

Lo mismo vale para el déficit presupuestal. Era casi de 600 billones al final de 2016 y Trump lo elevó hasta más de 3 billones en 2020. Hoy está en 1.83 billones.

La balanza comercial también pasó de roja a escarlata

Eran 503 mil millones de dólares al inicio del mandato de Trump y, en enero de 2021, estaba en negativo con un déficit de más de 626 mil millones. Biden elevó el déficit comercial total hasta los 918 mil millones de dólares.

Curiosamente, durante su gobierno, Trump redujo el déficit comercial con China en casi 39 mil millones, una política continuada por Biden. Las reducciones se sustituyeron principalmente por aumentos en las importaciones de otros países, entre ellos la Unión Europea (UE).

Ahora, Trump, por ejemplo, anunció aranceles generales de 25% sobre el acero y el aluminio, una repetición de lo que hizo a inicios de 2017, sin ningún efecto positivo. Los principales exportadores de hoy son los mismos de entonces: Canadá, la UE y México. En 2017-18, las importaciones cayeron, pero el consumo interno de acero cayó todavía más y la propia producción de acero de los EUA cayó ligeramente. Pero los precios subieron.

Hoy, la producción doméstica de hacer es un poco menor que en 2015. China, por otro lado, produce ahora más de la mitad del acero del mundo, con números semejantes para el aluminio.

Se hicieron muchos estudios sobre los efectos negativos de la primera política arancelaria de Trump en la economía estadounidense. Los efectos observados fueron un ligero aumento de inflación y una disminución de la producción interna.

TRUMP

Estos no pueden ser todos catalogados como parte de una conspiración contra Trump

Por ejemplo, en un informe enviado al Congreso, el grupo independiente de estudios Tax Foundation observó que la Comisión de Comercio Internacional de los Estados Unidos (USITC) descubrió que los aranceles sobre acero y aluminio aumentaron en 2.8 mil millones de dólares, en parte debido a los precios más altos resultantes de las tarifas. Se constató igualmente una caída de 3.4 mil millones en la producción de algunos sectores manufactureros, caso en la construcción e industrias que usan acero y aluminio.

El Banco de la Reserva Federal de San Francisco también estimó, en febrero de 2019, que las tres primeras partes de aranceles sobre productos chinos aumentaron los precios al consumidor en toda la economía en 0.1%. Hubo varios cambios en la política arancelaria desde febrero de 2019 (muy notoriamente, el aumento de aranceles sobre importaciones chinas al 25%), lo que, según el estudio, habría generado otro aumento en los precios al consumidor de 0.3%.

Cuando anunció los aranceles urbi et orbi, Trump admitió en reiteradas ocasiones que “podemos tener algún dolorcillo en el corto plazo, y las personas lo entienden”. Tal vez ya sabía que no todo era color de rosa. También asevera que los Estados Unidos “fueron robados” por todos los países del planeta. Es realmente extraña esta mentalidad de víctima de la nación más poderosa del mundo.

La sensación clara es que Trump, junto con Elon Musk y otros, quieren sacudir todo el sistema de relaciones internacionales surgido a finales de la Segunda Guerra Mundial.

En nuestra opinión, tal vez sea la hora de un nuevo Bretton Woods. Donde una gobernanza mundial más equitativa y una reforma del sistema económico, comercial y financiero global puedan ser definidas, de la cual no solamente los EUA y Europa, sino también todos los países BRICS, la Unión Africana, el Mercosur  y México deban participar.

Fotos: Pixabay

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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