Arturo Rios
Se cuenta que, durante la peregrinación que realizaron los aztecas de Aztlán en busca de la fundación de Tenochtitlan, el dios Huitzilopochtli abandonó a su hermana Malinalxóchitl en el hoy Malinalco.
¿La razón?. Él deseaba imponer el poder de las armas; ella, mediante la magia.
Fundada México-Tenochtitlan, las crónicas relatan que la hija de Axayácatl fue casada con Nezahualpilli, hijo de Nezahualcóyotl.
Se narra que tuvo relaciones sexuales con hombres y, descubierta, fue ejecutada a garrotazos en público.
A las deidades femeninas
Las desdeñaban y sólo relacionaban con la hechicería y catástrofes. Mientras que las princesas eran regaladas o casadas para pactos con señoríos y castigadas con la pena de muerte, si transgredían las reglas.
Las mujeres de estratos más pobres que pagaban tributo, se dedicaban a los aspectos domésticos; en la Conquista fueron utilizadas como esclavas sexuales y concubinas de los vencedores.
La doctora María Rodríguez-Shadow, del INAH, cree que las mujeres mexicas tenían una situación de acato. Indica que hay académicas que piensan que tenían alto estatus por su capacidad reproductora, con alta estima en esa sociedad.
En esa época, las mujeres eran parte de distintos estratos sociales: pipiltin, clase alta; macehualtin, grupo tributario; y tlacotin, esclavas.
Desde mi punto de vista, los mexicas no solo eran sexistas, sino también patriarcal y clasista; los cronistas describen que había doble moral: una para las mujeres y otra para los hombres, explica la investigadora.

