Es necesario respetar la cultura y las tradiciones autóctonas de cada pueblo indígena, así como no permitir que se sigan apropiando de las riquezas culturales de los pueblos, pidió Luis Antonio García Bravo, hablante de la lengua mazateca.
Durante la sesión semipresencial de la Cámara de Diputados, fustigó que “mejor los ricos y europeos visten la ropa de nuestros antepasados; es por eso que se elevan sus precios y al indígena ya no le alcanza para adquirirlos, ya solo vestimos ropa común y básica”.
Llamó a defender siempre e incluso con la vida, la cultura que se les ha heredado a sus hijos para que crezcan sanos y tiernos, y todas las dificultades que hoy los dañan, se terminen con el reconocimiento a ser sujetos de derecho en esta cámara y en este año.
García Bravo es originario de Santa María Chilchotla, de la nación mazateca, del estado de Oaxaca, y su cultura va de la mano con la sabiduría de sus antepasados, por eso “nunca la vamos a abandonar”.
Relató que los chilchotlecos, desde hace tiempo festejan el Día de Muertos, por eso en esta tierra, en la zona baja, está la raíz umbilical de los “Chá jmá” (Los que bailan de negro o en la oscuridad), y es en donde se bailó por primera vez la “Flor de naranjo” (Naxó loxa) y la “Flor de piña” (Naxó Nakotsen), y en la cabecera municipal se encuentra la cuna de los “Cha Xo ó”.
Hay quienes pretenden apropiarse de nuestras fiestas y cultura
Por ende, “es tiempo hermanos mazatecos de reescribir la historia y recuperar la memoria histórica de nuestros pueblos, la nación mazateca no solo tiene corazón, también tiene cabeza, tiene manos, tiene pies y tiene ojos”.
El hablante de la lengua mazateca afirmó que es tiempo de que se reconozca la tradición de los Cha Xoó, la máscara de madera, el sombrero de bejuco que pertenecen a Chilchotla, las ollas negras de barro que son de Zoquiapan, el huipil que pertenece a Tenango.
Luis Antonio García Bravo es compositor, cantautor en lengua mazateca y se ha dedicado a impulsar y en defender la identidad, la lengua y la cultura mazateca.

