Holanda inició un confinamiento durante la época navideña, para tratar de frenar el incremento de casos de la variante Ómicron, informó el primer ministro, Mark Rutte en una conferencia de prensa televisada.
Todos los comercios no esenciales, restaurantes, bares, cines, museos y teatros cerraron desde este domingo, hasta el 14 de enero.
El número de personas que pueden ir como invitadas a una casa bajó de cuatro a dos, a excepción del día de Navidad.
Rutte señaló que las escuelas podrán reabrir a partir del 9 de enero.

