Mary Sandoval*
Los días domingo están resultando de mal agüero para el Presidente López. Ayer, en el recinto de San Lázaro, con 223 votos en contra y 275 votos a favor, el pleno de la Cámara de Diputados desechó la Reforma Eléctrica impulsada por el Ejecutivo de la Nación, pues ésta no alcanzó la mayoría calificada. Para ser aprobada, la propuesta requería el aval de dos terceras partes de los legisladores.
La reforma constitucional, como lo he comentado en artículos pasados, buscaba dar prioridad a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sobre el mercado de electricidad en nuestro país.
También, este domingo 10 de abril
Fue un mal día para el retrógrado proyecto político y el narcicismo del mandatario. Con su rancio tufo triunfalista, López y sus secuaces arguyeron que fue el ganador en esta consulta de revocación ratificación de mandato, pero la realidad dijo otra cosa.
Los resultados publicados por el Instituto Nacional Electoral (INE) del proceso de revocación fueron los siguientes:
- Se computaron 57,449 actas, que de acuerdo a la lista nominal de electores, solo fue el 17.77%
de participación. Por ende, el resultado de la consulta no fue vinculatoria para el bulto López. - Los estados donde más “participaron” en la consulta fueron Tabasco (35.9%), Chiapas, Campeche, Veracruz y Tlaxcala, que en promedio votaron entre el 24.9 y 27.8%; le siguen Guerrero (22.3%), Oaxaca y Yucatán (21.5%), Quintana Roo (20.4%) e Hidalgo (20.2%). Es aquí donde la aprobación para que se quede el Bulto fue del 92.9%
- En el caso de la CDMX y el Edomex, puedo decir que perdió el Bulto, porque solo alcanzaron el
19.7% y el 16.10% - Las dos Baja California (12.4%), Sonora (12.3%), Jalisco (11.3%), Nuevo León (10.8%),
Querétaro (10.7%), Chihuahua (10.4); en entidades como Aguascalientes, Durango, Guanajuato sólo votaron entre el 9.3 y 9 5%.
Para AMLO, los resultados fueron una muy buena lección de democracia, aunque ésta haya implicado el acarreo de personas, forzar a los trabajadores del gobierno federal y de los gobiernos estatales de Morena a que fueran a votar o decir a la ciudadanía que si no salían a votar por AMLO, dejarían de tener beneficios sociales.
Y durante los últimos días, según algunas versiones periodísticas, la UIF multaría a los casi 77 millones de mexicanos que no fuimos a votar por esa sandez del Bulto López.

La realidad
La consulta de revocación-ratificación de mandato sólo buscó cumplir el deseo del presidente: Intentar destruir al Instituto Nacional Electoral (INE). En redes sociales y en diversos medios de comunicación, hubo campaña de desprestigio a la institución porque no se alcanzó el 40% para revocar al mandatario. Esto comentó el tabasqueño:
Pese a todas las trampas o boicot del INE, que no se aplicó para poner casillas en todos lados y hubo municipios en donde no hubo casillas.
Estos señalamientos de López son una mentira más, de su parte. Recordemos que fue el propio Ejecutivo de la Nación quien dio la orden de que se le recortara los 4,500 millones de pesos al Instituto para realizar precisamente ese capricho. Es ahí donde radica la perversidad del presidente para desacreditar y desaparecer al INE.
La revocación-ratificación por más que el Bulto haya festejado, no le sirvió de nada; todo lo contrario: política, electoral y mediáticamente lo derrumbó más. Comenté que para que sea vinculante la revocación se tenia que alcanzar el 40% de la lista nominal de electores, pero como no se logró la meta, en su función de circo mañanera, un día después de la consulta, López dijo que mandará una iniciativa de reforma para que se baje el porcentaje del 40 al 20% para que sea vinculante la revocación de mandato.
Entonces si podría reducir, que no sea del 40%, que sea el 30% y si se puede el 20%, eso sería lo mejor si no es posible reducir el porcentaje de participación para que sea vinculatoria la consulta.
Quedó claro que…
La consulta confirmó la falta de visión geo-estratégica de López Obrador, así como su insistencia en practicas antidemocráticas.
Cuando ganó en 2018, fue el primer candidato en superar el 50% de los votos en una elección democrática en México, tenía una legitimidad en datos duros. El tabasqueño, pensando que gobierna un país bananero, visualizó que en la elección intermedia se fortalecería, y entonces sería el momento ideal para lanzar la consulta de revocación de mandato de forma concurrente, y así poder hacer campaña en favor de su coalición.
El triunfo amplísimo que esperaba López Obrador, que le permitiría extender su mandato y eventualmente reelegirse, no llegó. Por el contrario, su coalición original se desplomó, y no tiene hoy ni la mitad de los diputados.
En pocas palabras
La consulta de revocación de mandato y el desdén del legislativo hacia su Reforma Eléctrica, pese a la comparsa de testaferros en San Lázaro, que se comportan más como sus empleados que como representantes del pueblo mexicano, sólo confirma que el gobierno del Bulto López Obrador, ya se está viniendo a pique, por más que predique, desde el púlpito de su circo mañanero. Ya lo han señalado analistas políticos A los tres años, el sexenio de AMLO, ya se terminó.
Como bien lo dijo Macario Schettino, en su columna El Fin, de El Financiero:
Lo que queda de López Obrador es el revoltoso colérico, sin recursos públicos, reducido a su apoyo tradicional, acompañado de corruptos e inútiles. Por lo que, más que ganar, perdió y cayó en su propia trampa.
Foto: Pixabay

*Egresada de la licenciatura en pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
Una de mis pasiones es el periodismo de opinión
Mi blog: La Centinela Política
Comulgo con dos magníficas frases de Gabriel García Márquez: Ser periodista es tener el privilegio de cambiar algo todos los días y La prensa es la artillería de la libertad.
El monopolio de la energía: Ley de la Industria Eléctrica (I parte)

