Arturo Rios “Eran las tres de la tarde cuando llegué al jacal, no había nadie. Divisé a mi mujer y a los ...
Arturo Rios “Eran las tres de la tarde cuando llegué al jacal, no había nadie. Divisé a mi mujer y a los chamacos; quemaban la basura, preparaban el solar donde íbamos a orear los cocos una vez partid ...