abril 19, 2026

Vacunas contra Covid entre desabasto, extrema corrupción y negacionistas: ¡Mundo absurdo!

Vacunas contra Covid entre desabasto, extrema corrupción y negacionistas: ¡Mundo absurdo!

 

Bolivar Hernandez*
La pandemia del COVID-19 ha puesto de manifiesto las contradicciones socioeconómicas del planeta entero. Pero además, expresa diversas situaciones absurdas e incomprensibles para muchos.
El mundo real está dividido en dos partes: una es inmensa rica y la otra inmensamente pobre.
Los países ricos, industrializados, acaparan la mayor parte de la producción de vacunas del planeta, que les alcanza para inocular a sus ciudadanos hasta dos veces. Y por otro lado, están las naciones empobrecidas que no han podido adquirir ni un solo fármaco por falta de recursos económicos, y que sólo esperan, impacientes, las donaciones de vacunas provenientes del primer mundo.
Por ejemplo, en Guatemala
Pequeña nación del Istmo centroamericano, solo se ha podido vacunar el uno por ciento de su población y con vacunas donadas por Israel, Estados Unidos y México. Y El Salvador, el país más pequeño del Istmo centroamericano, en cambio adquirió suficientes lotes de vacunas y ha podido inocular a un número importante de su población.
Los problemas no sólo son de orden de un desabasto mundial; también es un asunto de extrema corrupción donde las autoridades sanitarias y el Ejecutivo en algunas naciones, se han embolsado los millones de dólares autorizados por el órgano legislativo para la adquisición de las vacunas.
Las élites socioeconómicas de los países pobres han viajado masivamente a vacunarse a los Estados Unidos, preferentemente. Pero sus sociedades permanecen vulnerables al contagio del nuevo coronavirus y saturan los maltrechos sistemas sanitarios. Además, expresan altas tasas de letalidad sin ninguno freno posible.
Veamos el caso de los Estados Unidos de América
Con una población que suman varios, muchos, millones de habitantes, ya casi se han vacunado todos.
Pero existe un sector considerable de individuos que se niegan, se resisten a vacunarse en definitiva.
El gobierno de algunos estados de la Unión Americana, ofrecen a los rezagados hasta 100 dólares por inocularse, y otras prebendas a los más jóvenes -como hamburguesas, papas fritas y cervezas, para que acepten vacunarse.
Los motivos de los millones de estadounidenses que no desean ser vacunados, son variados:
  1. Los negacionistas constituyen la inmensa mayoría. Ellos aseguran que el virus no existe y Quevedo tampoco; pero las vacunas son reales, una especie de placebos. Inocuas.
  2. Estos estadounidenses son población conservadora que están adheridos a la ideología de derecha más recalcitrante del Partido Republicano, y son seguidores de Donald Trump. ¡Iracundos todos ellos!
  3. Los evangélicos o protestantes, que dicen que está epidemia es cosa del diablo, de Satanás, y por eso no hay que vacunarse porque es pecado mortal.
  4. Los ignorantes que aseguran que en los fármacos viene insertado un chip que va a controlar los pensamientos de los individuos y van a estar recibiendo órdenes de alguna mente malvadamente perversa.
Lo cierto es que no hay motivación económica o premios que sean capaces de derrumbar esos mitos y leyendas urbanas. ¡No hay caso!
La única alternativa que queda en todo el planeta
Para las sociedades que se nieguen a la vacunación, es la coerción de parte de los gobiernos.
Las medidas son estrictas y dolorosas. Por ejemplo:
  • Despedir a los trabajadores de la salud, de primera línea, que no estén vacunados.
  • Exigir a todo el mundo una prueba de PCR negativa para poder ingresar a establecimientos públicos y privados. Sea en transportes, cines, teatros, escuelas, restaurantes-bar y un largo etcétera.
  • Y para viajar al extranjero, poseer un pasaporte sanitario, el cual ya está vigente en la Unión Europea.
El virus hoy está muy activo
Más con la variante Delta (India), que es muy contagiosa y menos letal. Y mientras existan individuos desobedientes y necios que rechacen las vacunas, seguiremos como humanidad muy expuestos al contagio del COVID-19.
No importa que los países ricos están casi totalmente vacunados, si en la inmensa mayoría de naciones pobres no hay vacunas suficientes.
El tema es global, planetario. Y las soluciones también.
¡Hasta pronto negacionistas!, estoy esperando que no mueran en su ley, en su necedad.
*La Vaca Filósofa
Foto: fernandozhiminaicela

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Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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